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UNAM alerta: 2 de cada 10 jóvenes fuera de bachillerato por desigualdad social

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El rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, alerta sobre el rezago profundo en educación media superior que afecta a millones de jóvenes mexicanos.

El rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Leonardo Lomelí Vanegas, alertó durante el 60 aniversario de la Escuela Nacional Preparatoria 8 “Miguel E. Schulz” que dos de cada 10 jóvenes mexicanos en edad de cursar educación media superior permanecen fuera de las aulas, lo que representa más de 7 millones de adolescentes excluidos del sistema educativo. A pesar de que la cobertura nacional de bachillerato alcanza poco más del 80%, el rector enfatizó que estos avances no logran cerrar las brechas de desigualdad social que se traducen en trayectorias educativas interrumpidas y rezagos profundos. Con más de 36 millones de jóvenes de 15 a 19 años en el país según el INEGI, México enfrenta un desafío estructural donde “ser joven implica enfrentar complejidades y desafíos inéditos”, mientras datos de la OCDE revelan que 4 de cada 10 jóvenes no concluyen la educación media superior, ubicando a México en el último lugar entre países miembros con universitarios titulados.

📅 9 de febrero de 2026 | 📍 Ciudad de México, México | ✍️ Birmux News

Ciudad de México — En un diagnóstico que expone la magnitud del desafío educativo estructural que enfrenta México, el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, reveló que a pesar de los avances en cobertura educativa de las últimas décadas, el país mantiene excluidos de la educación media superior a millones de jóvenes debido a desigualdades sociales persistentes que perpetúan ciclos de pobreza y marginación.

El señalamiento se realizó durante la celebración del 60 aniversario de la Escuela Nacional Preparatoria 8 “Miguel E. Schulz”, donde Lomelí Vanegas reconoció que si bien la cobertura nacional en este nivel educativo supera el 80%, los avances no han sido suficientes para cerrar las brechas entre diferentes sectores sociales, según reportó La Jornada.

La cifra alarmante: más de 7 millones fuera del bachillerato

20% de jóvenes permanecen excluidos del sistema

“Dos de cada 10 adolescentes permanecen fuera del bachillerato debido a desigualdades sociales persistentes”, advirtió el rector Leonardo Lomelí Vanegas, según reportó TV Azteca.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2025 el país contaba con más de 36 millones de jóvenes de entre 15 y 19 años, grupo demográfico que representa casi una cuarta parte de la población total mexicana.

Si aplicamos el porcentaje revelado por el rector, esto significa que aproximadamente 7.2 millones de jóvenes mexicanos están fuera de la educación media superior, una cifra equivalente a la población total de países como Paraguay o Nicaragua.

Cobertura del 80%: avance insuficiente

Lomelí Vanegas reconoció que la cobertura total de bachillerato alcanza poco más del 80% a nivel nacional, lo que evidencia avances relevantes comparados con décadas anteriores.

Sin embargo, el rector fue enfático en señalar que estos logros no disminuyen las brechas y desigualdades entre los jóvenes en edad de cursar este nivel académico.

Evolución histórica de la cobertura:

1980: 25.7% (solo 1 de cada 4 jóvenes)
2000: 47.6% (duplicación en 20 años)
2012: 65.9% (dos tercios de cobertura)
2023-2024: 81.1% (8 de cada 10 jóvenes)
2026: Poco más del 80% (estancamiento)

Los datos muestran que después de décadas de crecimiento acelerado, la cobertura se ha estancado alrededor del 80%, evidenciando que el último 20% —los jóvenes más vulnerables— representa el desafío más difícil de superar.

“Ser joven implica enfrentar complejidades inéditas”

Contexto de desafíos múltiples para la juventud

El rector Leonardo Lomelí fue contundente al caracterizar la situación de la juventud mexicana actual:

“Ser joven implica enfrentar complejidades y desafíos inéditos. Hay brechas que se traducen en trayectorias educativas interrumpidas y rezagos educativos profundos”, señaló Lomelí Vanegas según La Jornada.

Esta caracterización reconoce que los jóvenes actuales enfrentan:

1. Presiones emocionales sin precedentes
Crecieron en un entorno digital permanente y vivieron una pandemia que alteró profundamente sus experiencias de socialización.

2. Desigualdades económicas estructurales
Pertenecientes a familias de bajos ingresos, zonas rurales, comunidades indígenas o con padres sin educación formal.

3. Mercado laboral precario
Incluso con educación, enfrentan empleos informales, subempleo y falta de oportunidades dignas.

4. Crisis de salud mental
Estudios de la UNAM señalan que hasta el 90% de los universitarios experimentan síntomas de ansiedad y depresión, mientras que UNICEF reporta que el 70% de la Generación Z se siente abrumada por las crisis globales.

Trayectorias interrumpidas: el ciclo de la desigualdad

Factores que expulsan a jóvenes del sistema educativo

Las trayectorias educativas interrumpidas a las que se refiere el rector no son eventos aleatorios, sino el resultado de desigualdades estructurales que afectan desproporcionadamente a ciertos sectores de la población.

Perfil de los jóvenes fuera del bachillerato:

Pertenecen a los cuatro primeros deciles de ingreso (familias más pobres)
Viven en zonas rurales o localidades de alta marginación
Trabajan para sostener a sus familias (incompatible con estudiar)
Sus padres tienen poca o nula educación formal
Tienen adscripción étnica indígena
Presentan alguna discapacidad sin apoyos adecuados
Son mujeres con carga de trabajo doméstico no remunerado

Según el Observatorio de Políticas Educativas 2024-2030 del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE-UNAM), la tasa neta de escolarización de jóvenes de 15 a 17 años fue en 2023-2024 de apenas 65.2%, porcentaje muy lejano de la meta propuesta para 2024 de alcanzar 90%.

La obligatoriedad no garantiza acceso equitativo

Aunque la educación media superior es obligatoria desde la reforma constitucional de 2012, esta obligatoriedad no ha garantizado el acceso universal.

Como señala el Observatorio de Políticas Educativas de la UNAM: “La obligatoriedad de la EMS apenas ha tenido algún efecto positivo en relación con las condiciones de la población joven que trabaja, cuyos padres, a su vez, cuentan con poca o nula educación formal”.

Son jóvenes que no asisten a la escuela, que radican en localidades rurales, de alta marginación, con alguna adscripción étnica o con discapacidad. Todas esas condiciones desfavorables propician un ciclo de desventajas que permite que las desigualdades perduren.

ENP 8 “Miguel E. Schulz”: 60 años de trayectoria

Pilar educativo para generaciones de mexicanos

La Escuela Nacional Preparatoria 8 “Miguel E. Schulz” celebró el pasado 9 de febrero su 60 aniversario, en una ceremonia encabezada por el rector Leonardo Lomelí Vanegas.

El rector comentó que los alumnos, docentes y trabajadores de esta preparatoria forman parte de una institución que ha sido pilar educativo para generaciones de mexicanos y un referente histórico en la educación pública del país.

Datos de la ENP 8:

Fundación: 1966 (hace 60 años)
Nombre oficial: Escuela Nacional Preparatoria Plantel 8 “Miguel E. Schulz”
Ubicación: Ciudad de México
Sistema: Preparatoria de la UNAM (parte del bachillerato universitario)
Homenaje: Miguel E. Schulz (pedagogo y académico mexicano)

Mensaje a los estudiantes: no dejen que apaguen sus sueños

Durante la ceremonia, el rector tuvo un mensaje directo para los estudiantes de la ENP 8 y de toda la UNAM:

“El mundo puede parecer complejo y abrumador, pero están en una de las mejores universidades de América Latina, rodeados de personas que creen en ustedes, los acompañan y los impulsan a avanzar. No permitan que algo o alguien apague sus sueños e impulso, además de cuidarse entre ellos mismos, expresar lo que sienten y buscar ayuda cuando la necesiten, porque sólo así se construye comunidad”, exhortó Lomelí Vanegas.

Respuesta de la UNAM: 280 mil becas y apoyo emocional

Casi 80% del alumnado con algún tipo de apoyo

El rector destacó que una expresión concreta del compromiso social de la UNAM es el amplio catálogo de apoyos que la universidad ofrece.

Programa de becas UNAM:

Total de becas: Más de 280,000
Niveles cubiertos: Desde bachillerato hasta posgrado
Cobertura: Casi el 80% del alumnado cuenta con algún tipo de apoyo
Tipos de becas: Académicas, socioeconómicas, alimentarias, transporte, entre otras

Sin embargo, Lomelí aclaró que el apoyo no se limita al ámbito económico.

Estrategia Espora Psicológica: 15 años de atención

La universidad reconoce que los jóvenes enfrentan “presiones emocionales inéditas”, razón por la cual impulsó desde hace tres lustros (15 años) la Estrategia Espora Psicológica.

Características del programa:

Plataforma de orientación y atención psicológica
Psicoterapia profesional y gratuita
Acceso para toda la comunidad universitaria
Atención presencial y virtual
Confidencialidad garantizada

Este programa es especialmente relevante considerando que el suicidio representa la segunda causa de muerte en jóvenes de entre 14 y 24 años en México.

México en el contexto internacional: último lugar OCDE

4 de cada 10 jóvenes no concluyen bachillerato

El diagnóstico del rector Lomelí se complementa con datos internacionales que ubican a México en una posición preocupante.

Según el informe “Education at a Glance 2025” de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), 4 de cada 10 jóvenes en México no concluyen la educación media superior, según reportó Infobae.

Comparativa OCDE:

Promedio OCDE: 13% de jóvenes adultos sin educación media superior
México: 41% sin educación media superior
Brecha: Más del triple del promedio

Último lugar en titulados universitarios

El informe de la OCDE también revela que solo el 22% de los jóvenes mexicanos cuenta con título universitario, cifra que coloca a México en el último lugar de la organización, empatado con Italia.

Promedio OCDE: 42% de jóvenes con título universitario
México: 22% con título universitario
Brecha: 20 puntos porcentuales por debajo

Países con mayor proporción de universitarios titulados en la OCDE superan el 50%, evidenciando la magnitud del rezago mexicano.

Inversión educativa insuficiente: otro factor estructural

México invierte 4.3% del PIB en educación

El informe de la OCDE señala que México se encuentra entre los países que menos invierten en educación en proporción a su Producto Interno Bruto.

Comparativa de inversión:

Promedio OCDE: 4.7% del PIB
México: 4.3% del PIB
Déficit: 0.4 puntos porcentuales

Aunque México no ocupa el último lugar en este rubro, su inversión es insuficiente para atender la demanda educativa de una población joven numerosa.

$2,790 dólares por estudiante vs $13,210 OCDE

La situación es aún más crítica cuando se analiza la inversión por estudiante:

Educación básica y media superior:

México: $2,790 dólares por estudiante
Promedio OCDE: $13,210 dólares por estudiante
Brecha: México invierte menos de una cuarta parte (21%) del promedio

Esta diferencia abismal limita la calidad educativa desde las primeras etapas de formación y perpetúa desigualdades.

Desigualdad horizontal: no todas las preparatorias son iguales

Estratificación dentro del sistema educativo

Más allá de quienes están dentro o fuera del sistema, existe una desigualdad horizontal que estratifica a los estudiantes según el tipo de institución a la que asisten.

Distribución por nivel socioeconómico:

20% del cuartil más alto asiste a preparatorias o CCH de la UNAM
10% del cuartil más bajo logra ingresar a la UNAM
43% del estrato más bajo asiste a bachilleratos técnicos no afiliados a universidades
21% del estrato más alto asiste a bachilleratos técnicos

Como señala investigación de la UNAM: “Aunque ahora los jóvenes de localidades rurales, urbano-populares e indígenas tienen mayores opciones de estudio, éstas no les garantizan los mismos aprendizajes que a los de sectores medios y altos”.

Impacto de la pandemia: retroceso aún visible

COVID-19 marcó negativamente la evolución educativa

El Observatorio de Políticas Educativas de la UNAM señala que “la pandemia fue un evento que marcó de manera indiscutible e importante la evolución de la cobertura” en educación media superior.

Efectos persistentes:

Deserción masiva durante 2020-2021
Recuperación lenta post-pandemia
Pérdidas de aprendizaje no recuperadas
Rezagos acumulados que persisten hasta 2026

Estas cifras evidencian políticas deficientes para atender la gravedad de los problemas del nivel educativo medio superior.

Desigualdad de género: carga adicional para mujeres jóvenes

87 de cada 100 mujeres no disponibles laboralmente

La desigualdad de género representa un obstáculo estructural en la trayectoria de las mujeres jóvenes.

Los datos reflejan que 87 de cada 100 mujeres jóvenes no están disponibles para incorporarse al ámbito laboral, frente a 83 de cada 100 hombres, una brecha que se acentúa por la distribución del trabajo doméstico no remunerado.

Esta carga diferencial afecta directamente la capacidad de las mujeres jóvenes para continuar estudios o desarrollar trayectorias profesionales.

Propuestas: ¿qué hacer para cerrar brechas?

Políticas integrales necesarias

Investigadores de la UNAM proponen que para que la educación media superior se convierta en un espacio de oportunidad real, se requieren:

1. Inversión sostenida y diferenciada
Aumentar recursos no solo en cantidad, sino dirigidos específicamente a sectores vulnerables.

2. Políticas de equidad institucional
Garantizar que diferentes instituciones (UNAM vs bachilleratos técnicos) ofrezcan calidad equivalente.

3. Apoyos integrales
Más allá de becas económicas, proveer apoyo psicológico, alimentario, transporte y cuidado infantil para madres estudiantes.

4. Combate a desigualdades regionales
Políticas específicas para zonas rurales, comunidades indígenas y regiones de alta marginación.

5. Vinculación educación-empleo
Garantizar que completar bachillerato se traduzca en oportunidades laborales dignas.

6. Prevención de deserción
Sistemas de alerta temprana para identificar estudiantes en riesgo y ofrecer apoyos oportunos.

La UNAM: compromiso con inclusión y protección

“Concebida para incluir y proteger a su comunidad”

El rector Leonardo Lomelí enfatizó que la UNAM fue concebida para incluir y proteger a su comunidad, reiterando el compromiso histórico de la universidad pública más importante de México y América Latina.

“Cada generación ha enfrentado retos enormes. No permitan que algo o alguien apague sus sueños. Cuídense entre ustedes, expresen lo que sienten y busquen ayuda cuando la necesiten, porque sólo así se construye comunidad”, exhortó el rector.

Conclusión: un desafío estructural que exige acción urgente

La alerta lanzada por el rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanegas, sobre el rezago en educación media superior no es solo un dato estadístico. Es un llamado de atención urgente sobre una crisis estructural que afecta el futuro de millones de jóvenes mexicanos.

Dos de cada 10 jóvenes fuera del bachillerato significa más de 7 millones de adolescentes cuyas trayectorias educativas han sido interrumpidas por desigualdades sociales que el sistema educativo no ha logrado compensar.

A pesar de que la cobertura ha crecido del 25.7% en 1980 al 80% actual, este avance muestra signos de estancamiento. El último 20% —los jóvenes más vulnerables— representa el desafío más difícil, pues son quienes enfrentan múltiples barreras simultáneas: pobreza, trabajo infantil, falta de educación de los padres, lejanía geográfica, discriminación étnica y de género.

Como señala la investigación de la UNAM: “La educación media superior ha fungido, a lo largo del tiempo, como un mecanismo de estratificación social fundado en las desigualdades”. Y aunque ahora es obligatoria, esta obligatoriedad no ha garantizado acceso equitativo ni calidad equivalente.

Los datos de la OCDE que ubican a México en el último lugar con universitarios titulados (22% vs 42% promedio) y con una inversión por estudiante cinco veces menor al promedio ($2,790 vs $13,210 dólares) revelan que el problema no es solo de acceso, sino de todo el sistema educativo.

La respuesta de la UNAM —con 280 mil becas que cubren casi el 80% del alumnado y la Estrategia Espora Psicológica para atención emocional— demuestra que es posible construir instituciones inclusivas que protejan a su comunidad. Pero la UNAM, por más esfuerzos que realice, no puede resolver sola un problema estructural del sistema educativo nacional.

Como enfatizó el rector Lomelí: “Ser joven implica enfrentar complejidades y desafíos inéditos”. Los jóvenes actuales crecieron en un entorno digital permanente, vivieron una pandemia que alteró sus experiencias de socialización, enfrentan presiones emocionales sin precedentes (con el suicidio como segunda causa de muerte en su grupo de edad), y se incorporan a un mercado laboral precario donde incluso con educación superior no encuentran oportunidades dignas.

El 80% de los jóvenes percibe un futuro “bloqueado”, según estudios recientes. Esta percepción no es irracional: es el reflejo de estructuras sociales que dejaron de funcionar como plataforma de crecimiento para convertirse en barrera.

Cuando la educación —que debería ser el gran igualador social— se convierte en mecanismo de estratificación, cuando pertenecer al 20% del cuartil más rico te da el doble de probabilidades de ingresar a la UNAM que pertenecer al 20% más pobre, el sistema educativo ha fallado en su misión fundamental.

Las trayectorias interrumpidas de las que habla el rector no son fallas individuales de los jóvenes. Son el resultado predecible de un sistema que no ofrece apoyos suficientes, que tolera calidades educativas desiguales según el estrato socioeconómico, y que invierte recursos insuficientes en educación.

México enfrenta una encrucijada: o invierte masivamente en cerrar brechas educativas, garantizando no solo acceso sino calidad equivalente y apoyos integrales para los más vulnerables, o perpetuará ciclos de desigualdad que condenarán a millones de jóvenes a reproducir la pobreza de sus padres.

Como declaró el rector Lomelí a los estudiantes de la ENP 8: “No permitan que algo o alguien apague sus sueños”. Pero para que esos sueños sean viables, el país debe construir un sistema educativo que realmente funcione como espacio de oportunidad para todos, no solo para los privilegiados.

Los 7 millones de jóvenes fuera del bachillerato merecen más que estadísticas. Merecen políticas, inversión, instituciones y una sociedad comprometida con cerrar brechas, no con perpetuarlas.

El diagnóstico está hecho. La pregunta es: ¿tendrá México la voluntad política de actuar?

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