NoticiasInternacionalPolítica

EEUU-China reactivan tensiones por semiconductores: Washington evalúa restricciones

Estados Unidos China tensiones comerciales semiconductores tecnología febrero 2026

Las tensiones entre Estados Unidos y China por el control tecnológico se recrudecen en febrero de 2026, con semiconductores como campo de batalla central.

Las relaciones entre Estados Unidos y China volvieron a tensarse durante febrero de 2026 tras nuevos desacuerdos en el sector tecnológico, particularmente sobre exportaciones de semiconductores y controles a empresas estratégicas, con Washington evaluando nuevas restricciones a chips avanzados para inteligencia artificial mientras Beijing advirtió que responderá con medidas recíprocas. La paradoja emerge cuando datos revelan que las fábricas de SMIC (principal fabricante chino) operan al 90% de capacidad pese a sanciones, priorizando IA sobre electrónica de consumo, mientras Taiwán rechaza la exigencia de Howard Lutnick de trasladar el 40% de producción de chips a Estados Unidos, argumentando que su ecosistema construido en décadas “es imposible de mover”. Con TSMC superando 122 mil millones USD en ingresos 2025 (primer año sobre 100 mil millones) y margen bruto 59.9%, analistas temen impacto en cadenas de suministro globales que podrían generar $10.6 billones de pérdidas en caso de conflicto por Taiwán, según Bloomberg Economics, mientras funcionarios de ambos países intercambian advertencias con el tema dominando la agenda geopolítica de febrero y expertos señalando que 2027 es el plazo en que China alcanzará capacidad militar para tomar Taiwán.

📅 14 de febrero de 2026 | 📍 Washington DC / Beijing / Internacional | ✍️ Birmux News

Internacional — La guerra tecnológica entre las dos mayores economías del mundo entra en una nueva fase crítica durante febrero de 2026, cuando Estados Unidos y China intercambian advertencias sobre posibles medidas comerciales adicionales en el sector de semiconductores, tecnología que se ha convertido en el campo de batalla definitorio del siglo XXI por su rol fundamental en inteligencia artificial, defensa militar y prácticamente todas las industrias modernas.

A diferencia de ciclos previos de tensión, las circunstancias actuales presentan una paradoja inquietante: las restricciones estadounidenses no han frenado la producción china de chips, sino que la han empujado a niveles casi máximos, mientras Beijing avanza en su objetivo de autosuficiencia tecnológica y Washington enfrenta la resistencia de Taiwán —socio clave— a trasladar producción estratégica a territorio norteamericano, según reportes de Gizmodo y Escenario Mundial.

Washington evalúa nuevas restricciones: chips avanzados en la mira

Exportaciones de semiconductores bajo escrutinio renovado

Funcionarios de la administración estadounidense están evaluando nuevas restricciones sobre exportaciones de tecnología de semiconductores a China, particularmente chips avanzados utilizados para desarrollo de inteligencia artificial y aplicaciones militares.

Áreas bajo consideración para restricciones adicionales:

Chips de IA de última generación (GPUs, TPUs)
Equipos de fabricación de fotolitografía avanzada
Software de diseño de semiconductores (EDA tools)
Materiales críticos para fabricación
Servicios de soporte técnico y mantenimiento
Transferencia de conocimiento y personal especializado

Según analistas, estas restricciones ampliarían controles implementados desde octubre de 2022, cuando la administración Biden lanzó el primer paquete integral de sanciones tecnológicas contra China.

Objetivos estratégicos de Washington

La estrategia estadounidense busca:

1. Frenar desarrollo militar chino
Limitar acceso a chips que permiten sistemas de armas avanzados, vigilancia masiva y aplicaciones militares de IA.

2. Mantener liderazgo en IA
Asegurar que China no alcance paridad tecnológica en inteligencia artificial, considerada “tecnología definitoria del siglo XXI”.

3. Proteger alianzas tecnológicas
Coordinar con socios (Japón, Corea del Sur, Países Bajos) para implementar controles multilaterales.

4. Presionar por cambios estructurales
Usar tecnología como palanca para obtener concesiones en comercio, propiedad intelectual y prácticas comerciales.

Beijing advierte: “responderemos con medidas recíprocas”

China rechaza “terrorismo tecnológico”

Beijing ha respondido con advertencias contundentes sobre su capacidad para implementar contramedidas que afectarían intereses estadounidenses.

“China refutó las apreciaciones estadounidenses y acusó a Estados Unidos de practicar un ‘terrorismo tecnológico’ y de obstaculizar injustamente su crecimiento económico”, según SWI swissinfo.ch.

Medidas de retaliación que Beijing podría implementar:

Controles sobre tierras raras: China controla 80% producción mundial de estos materiales críticos
Restricciones a empresas estadounidenses: Apple, Tesla, Boeing operan masivamente en China
Represalias comerciales: Aranceles adicionales sobre productos agrícolas y manufacturados
Limitaciones tecnológicas recíprocas: Bloqueo de empresas chinas a proveedores estadounidenses
Desacoplamiento acelerado: Sustitución sistemática de tecnología occidental

Paradoja reveladora: sanciones saturan fábricas chinas

SMIC opera al 90% de capacidad pese a restricciones

Un dato sorprendente emergió en febrero: lejos de paralizar la industria china de semiconductores, las sanciones estadounidenses han tenido un efecto no previsto.

SMIC (Semiconductor Manufacturing International Corporation), el mayor fabricante chino de chips, reportó que opera prácticamente al límite de su capacidad, con niveles de utilización cercanos al 90%.

“Las sanciones de Estados Unidos pretendían frenar el avance tecnológico de China en semiconductores. Lo que muestran ahora los números de SMIC es algo bastante distinto: las fábricas no están paradas ni vacías, están tan llenas de pedidos que la empresa opera prácticamente al límite de lo que puede producir”, reportó Gizmodo.

IA desplaza a electrónica de consumo

El fenómeno revela un cambio estratégico: China ha priorizado desarrollo de inteligencia artificial sobre electrónica de consumo (smartphones, tablets, electrodomésticos).

“La fiebre por la IA está copando la capacidad de fabricación y empieza a dejar a la electrónica de consumo en segundo plano”, señala el análisis.

Esto genera un dilema para la industria china: con capacidad limitada, deben elegir entre IA o móviles, entre chips para centros de datos o para productos de consumo.

Efecto no previsto: fortalecimiento de industria doméstica

“El caso de SMIC ilustra un efecto no previsto de las sanciones: al cortar el acceso a tecnologías avanzadas, se ha incentivado la construcción de una industria doméstica que, aunque imperfecta, ya opera a pleno rendimiento”.

Lejos de detener la maquinaria china, el bloqueo tecnológico la ha obligado a girar hacia dentro y trabajar a plena potencia, construyendo capacidades que eventualmente podrían reducir dependencia externa.

Taiwán rechaza exigencia de trasladar 40% de producción

Howard Lutnick: “No podemos tener toda fabricación a 130 km de China”

El secretario de Comercio estadounidense Howard Lutnick planteó el 3 de enero de 2026 una exigencia contundente:

“No podemos tener toda la fabricación de semiconductores a 130 kilómetros de China… eso es ilógico, así que necesitamos traerla de vuelta. Para cuando dejemos nuestra oficina mi objetivo, para mi administración, es tener el 40% del mercado en la fabricación de semiconductores de vanguardia”, declaró Lutnick según Escenario Mundial.

Cheng Li-chiun: “He dejado muy en claro que esto es imposible”

La respuesta de Taiwán no se hizo esperar. La viceprimera ministra Cheng Li-chiun rechazó categóricamente la exigencia estadounidense.

“He dejado muy en claro a Estados Unidos que esto es imposible”, afirmó Li-chiun en entrevista con el canal local CTS, explicando que el ecosistema taiwanés de construcción de semiconductores, construido durante décadas, no puede mudarse a Norteamérica.

Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), la empresa más importante de Taiwán con capitalización de 1.1 billones de dólares, ha sido clara sobre su posición.

TSMC: récord histórico de ingresos en 2025

Los reportes preliminares de TSMC para 2025 revelan cifras extraordinarias:

Ingresos: Superiores a 122 mil millones USD
Hito histórico: Primer año en superar 100 mil millones USD
Margen bruto: 59.9% (extraordinario para manufactura)
Capitalización: 1.1 billones USD (empresa más valiosa de Taiwán)

Estos números explican por qué TSMC y el gobierno taiwanés se resisten a trasladar activos estratégicos fuera de la isla.

“Nuestra expansión internacional, incluyendo una mayor inversión en Estados Unidos, está basada en la premisa de que nos mantengamos firmemente enraizados en Taiwán y sigamos invirtiendo en casa”, declaró Li-chiun.

Escenario catastrófico: $10.6 billones de costo global

Bloomberg Economics modela cinco escenarios sobre Taiwán

Un informe de Bloomberg Economics publicado el 12 de febrero expone cinco posibles escenarios sobre cómo podrían desarrollarse las tensiones en el estrecho de Taiwán, desde guerra hasta acercamiento, modelando su impacto económico.

Escenario más extremo: Un conflicto entre Estados Unidos y China por Taiwán costaría a la economía mundial alrededor de $10.6 billones, aproximadamente el 9.6% del PIB mundial, solo en el primer año.

Este impacto superaría el de la pandemia de COVID-19 y la crisis financiera mundial de 2007-2009 combinadas, según Bloomberg Línea.

Impacto por región en primer año de conflicto

Caída del PIB proyectada:

China: -8.9%
Taiwán: Devastación económica total
Estados Unidos: -3.2%
Mundo en su conjunto: -5.3%

Causas del colapso:

Interrupción del suministro mundial de semiconductores: Factor principal
Tensiones comerciales: EE.UU.-China y aliados colapsarían comercio
Bloqueo de Taiwán: Inventarios de chips se agotarían en semanas
Líneas de producción globales: Desaceleración masiva de industrias dependientes

Taiwán: 62% de semiconductores lógicos avanzados del mundo

Taiwán fabrica el 62% de los semiconductores lógicos más avanzados del mundo y también es fabricante clave de chips tradicionales, lo que afectaría numerosas industrias alrededor del planeta.

Ejemplos de impacto industrial:

Industria automotriz:
Taiwán cubre aproximadamente el 18% de necesidades de semiconductores de fabricantes de automóviles globalmente.

Esto pondría en riesgo hasta 1.9 millones de vehículos para BMW, Mercedes-Benz y Volkswagen solo en 2026.

Industria tecnológica:
Smartphones, laptops, servidores, centros de datos de IA verían producción completamente paralizada.

2027: plazo crítico para capacidad militar china

Mandos estadounidenses advierten sobre preparación de Beijing

Los mandos militares estadounidenses afirman que China está trabajando para estar lista para tomar Taiwán en 2027, y los hechos detrás de esa advertencia no son vagos, según TradingView.

Capacidades militares chinas agregadas en años recientes:

Más de 400 aviones de combate adicionales
Más de 20 buques de guerra importantes
Duplicación del arsenal de misiles balísticos y de crucero
Presupuesto oficial de defensa: Cerca de $250,000 millones USD (en aumento)

“Esto no significa que la guerra esté programada. Las evaluaciones de inteligencia estadounidenses siguen diciendo Pekín prefiere evitar una pelea”, aclara el informe.

Presión diaria sin disparar un tiro

China mantiene presión constante sobre Taiwán:

Aviones de guerra chinos cruzan la línea mediana casi a diario
Patrullas navales rodean la isla
Campañas cibernéticas e informativas atacan política y confianza pública
Estas acciones mantienen riesgo alto mientras evitan impacto económico de invasión

Taiwán responde con inversión en defensa

El gobierno taiwanés quiere que el gasto en defensa alcance el 5% del PIB para 2030, desde poco más del 3% actual.

Un paquete suplementario de defensa de $40,000 millones está en debate legislativo.

Panorama de semiconductores 2026: carrera por supremacía

Chips pasaron de componentes comerciales a activos estratégicos

De acuerdo con reportes de PwC y Fortune Business Insights, el panorama geopolítico de semiconductores se encuentra en una fase de “carrera por la supremacía tecnológica”, donde los chips han pasado de ser simples componentes comerciales a activos estratégicos vitales para seguridad nacional y autonomía económica, según The Logistics World.

Soberanía tecnológica: inversiones masivas en fabricación nacional

Tras las crisis de suministro de años recientes, las principales potencias están invirtiendo miles de millones de dólares para fomentar fabricación nacional y reducir dependencia de nodos geográficos específicos (principalmente Asia).

Estados Unidos:
A través de la Ley CHIPS, utiliza subsidios e incentivos fiscales para atraer fabricación de lógica avanzada y revitalizar su sector nacional.

Europa:
European Chips Act busca duplicar participación europea en producción global de semiconductores para 2030.

China:
Inversiones masivas en fabricación doméstica buscando 70% de autosuficiencia (aunque expertos estiman que actualmente satisface menos del 20% de su demanda).

2026: año de “pausa estratégica” y diplomacia calculada

Trump y Xi: calendario de cumbres para gestionar tensiones

Analistas señalan que 2026 apunta a ser el año de la agenda para, al menos, escenificar estabilidad en una relación bilateral compleja entre ambas superpotencias, según Asian North East.

Agenda confirmada:

Trump viajará a Beijing en abril de 2026 (invitación aceptada)
Xi haría visita de Estado a EE.UU. en meses posteriores

Esta sucesión de citas recuerda a momentos clave de la Guerra Fría, cuando se abrieron ciclos diplomáticos entre Nixon-Brezhnev (1972-1974) o Reagan-Gorbachov (mediados-finales años 80).

Aranceles sobre semiconductores pospuestos hasta 2027

Los nuevos aranceles sobre semiconductores han sido pospuestos hasta al menos 2027, lo que reduce probabilidad de escalada inmediata.

La razón: temores a efectos adversos en inflación y empleo antes de elecciones legislativas de 2026 en Estados Unidos.

Los expertos ven aranceles no como política final, sino como herramienta de negociación.

Impacto en cadenas de suministro globales

Preocupación de analistas: efecto dominó en industrias

Cualquier deterioro serio en la relación tecnológica EE.UU.-China puede reactivar rápidamente el recurso a tarifas y controles, con consecuencias para:

Industria automotriz:
• Dependencia de chips taiwaneses y chinos
• Riesgo de paros de producción
• Aumento de precios de vehículos

Tecnología de consumo:
• Smartphones, laptops, tablets
• Electrodomésticos inteligentes
• Dispositivos IoT

Centros de datos y IA:
• Servidores para cloud computing
• Chips especializados para IA
• Infraestructura crítica digital

Defensa y aeroespacial:
• Sistemas de armas avanzados
• Satélites y telecomunicaciones
• Aviónica y navegación

Conclusión: pulso tecnológico que define el siglo XXI

Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China por tecnología que se reactivan en febrero de 2026 no son un episodio aislado. Son la manifestación visible de la competencia estratégica definitoria de nuestro tiempo.

Los semiconductores se han convertido en el equivalente moderno del petróleo: recurso estratégico sin el cual las economías y las fuerzas armadas no pueden funcionar.

La paradoja revelada en febrero —que las sanciones estadounidenses no frenaron sino que saturaron las fábricas chinas— demuestra la complejidad de intentar contener el desarrollo tecnológico de una potencia con recursos masivos, talento científico y determinación estratégica.

La negativa de Taiwán a trasladar el 40% de su producción de chips a Estados Unidos evidencia que incluso los aliados tienen límites sobre cuánto están dispuestos a sacrificar sus intereses nacionales por alinearse con Washington.

El costo potencial de $10.6 billones en caso de conflicto por Taiwán —superando impacto de COVID-19— subraya que esta no es solo una disputa comercial. Es una cuestión de paz y estabilidad global.

El plazo de 2027 identificado por mandos militares estadounidenses como momento en que China tendría capacidad para tomar Taiwán añade urgencia temporal a un conflicto que ha estado latente durante décadas.

Mientras tanto, el mundo observa con ansiedad creciente. Porque cualquier escalada seria entre estas dos superpotencias no solo afectaría sus economías. Afectaría comercio global, innovación tecnológica, precios de productos, empleo y la estabilidad del orden internacional.

Las reuniones diplomáticas planificadas para 2026 entre Trump y Xi ofrecen esperanza de que ambos lados prefieren gestionar tensiones antes que dejar que escalen fuera de control.

Pero como señalan analistas: se trata de “ganar tiempo, estabilidad y margen de maniobra”, no de reconciliación profunda.

El tema dominará la agenda geopolítica no solo de febrero, sino de todo 2026. Porque los semiconductores no son solo chips de silicio. Son poder. Y en el siglo XXI, quien controla los semiconductores tiene ventaja decisiva en inteligencia artificial, defensa militar y prosperidad económica.

Estados Unidos y China lo saben. Por eso ninguno está dispuesto a ceder.

La pregunta no es si habrá más tensiones. La pregunta es: ¿podrán ambos lados gestionar esas tensiones sin que escalen a algo mucho peor?

De la respuesta depende no solo el futuro de la tecnología. Depende el futuro de la economía global.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *