Italia cierra Milano Cortina 2026 en la Arena di Verona: La Traviata, Major Lazer, 12 medallas históricas y el fuego olímpico camino a los Alpes Franceses 2030

La Arena di Verona, anfiteatro romano del siglo I declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, fue el escenario de la ceremonia de clausura de los XXV Juegos Olímpicos de Invierno el 22 de febrero de 2026. Foto: Reuters/COI.
Los XXV Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 cerraron el domingo 22 de febrero de 2026 con una ceremonia en la Arena di Verona —un anfiteatro romano del siglo I declarado Patrimonio de la Humanidad— que comenzó con las notas de La Traviata de Verdi y terminó con Major Lazer, DJ Snake, MØ, Nyla y Alfa convirtiendo las piedras milenarias en pista de baile global, según Olympics.com. Italia logró su mejor actuación en unos Juegos de Invierno desde Turín 2006 con 12 medallas: 4 oros, 4 platas y 4 bronces, en casa y ante su propia afición. El medallero final lo encabezó Noruega, liderada por el incomparable Johannes Klæbo —primer atleta en ganar 6 oros en unos mismos Juegos de Invierno, elevando su total a 11 preseas áureas olímpicas—. La presidenta del COI Kirsty Coventry declaró clausurados los XXV Juegos y convocó formalmente a la juventud del mundo a los Alpes Franceses para 2030: “Convoco a la juventud del mundo a reunirse dentro de cuatro años en los Alpes Franceses.” Los Juegos Paralímpicos arrancan el 6 de marzo, con la llama ya encendida el 24 de febrero en Stoke Mandeville, Reino Unido. Y los números del éxito: 23,5 millones de espectadores promedio en EE.UU., los Juegos de Invierno más vistos desde Sochi 2014, con una audiencia 96% mayor que Pekín 2022, según NBCUniversal.
📅 26 de febrero de 2026 | 🏅 Milano Cortina 2026 — Verona, Italia | ✍️ Birmux News
Verona, Italia — No hay muchos escenarios en el mundo donde pueda coexistir La Traviata y Major Lazer. La Arena di Verona es uno de ellos. El anfiteatro romano que ha visto pasar emperadores, gladiadores y óperas durante dos mil años cerró el 22 de febrero los Juegos Olímpicos de Invierno más innovadores en décadas, con una ceremonia que fue al mismo tiempo elegía italiana y celebración global.
Dieciséis días. Quince sedes. Noventa y tres países. Un formato que nadie había visto. Y una última noche donde todo convergió: el pasado milenario de Italia, el deporte, la música y el relevo a los Alpes Franceses.
La ceremonia: de Verdi a Major Lazer en el anfiteatro más viejo del mundo olímpico
Un escenario de 2.000 años para el cierre de los Juegos más vistos desde 2014
La elección de la Arena di Verona para la clausura fue la declaración más potente que Italia pudo hacer sobre su identidad olímpica. Como documentó Olympics.com:
“El evento fue un tributo a la rica herencia cultural de Italia, con una producción espectacular que combinó la grandeza de la ópera clásica —con fragmentos de La Traviata de Verdi interpretados en el mismo anfiteatro donde se celebra el Festival de Ópera de Verona cada verano— con una fiesta musical contemporánea protagonizada por Major Lazer, DJ Snake, MØ, Nyla y Alfa.”
La imagen fue exactamente lo que los organizadores habían prometido desde el principio: una Italia que no elige entre su pasado y su presente, sino que los fusiona. Los atletas de 93 países desfilaron por el interior del anfiteatro ante una audiencia global mientras las luces de colores transformaban los dos mil años de piedra romana en backdrop de una de las fiestas de clausura más memorables de la historia olímpica de invierno.
Donovan Carrillo y Sarah Schleper portaron la bandera de México por segunda vez en los Juegos, repitiendo el gesto de la apertura en San Siro. El desfil fue el último momento conjunto de una delegación que llegó a Verona con la dignidad de haber competido en el mayor escenario deportivo de invierno del mundo.
El medallero: Noruega arrolla, Italia hace historia en casa, América Latina entra en el libro
Klæbo con 6 oros, Goggia con su oro en descenso y el histórico Braathen para Brasil
El tablero final de medallero de Milano Cortina 2026 tuvo tres narrativas dominantes. Como sintetizó Olympics.com:
“El noruego Johannes Høsflot Klæbo se convirtió en el primer atleta en ganar seis medallas de oro en unos mismos Juegos Olímpicos de Invierno, triunfando en cada una de las pruebas masculinas de esquí de fondo. Esta victoria sin precedentes amplió su propio récord de medallas de oro olímpicas de invierno a 11.”
*Medallero orientativo basado en datos parciales de Olympics.com al cierre de los Juegos. El medallero final completo y oficial está disponible en olympics.com/milano-cortina-2026.
Italia: Goggia en descenso, Visintin en snowboard y la emoción de la casa anfitriona
Para Italia, los 12 metales —4-4-4— en casa representaron el mejor resultado desde Turín 2006, cuando los azzurri compitieron igualmente en suelo propio. Los oros italianos más resonantes llegaron donde el público esperaba: Sofia Goggia revalidó su condición de campeona olímpica en descenso femenino con una actuación que detuvo el aliento de los 9.000 espectadores en Cortina. Omar Visintin añadió el primero en snowboard cross. El júbilo en las tribunas cada vez que sonó el himno italiano hizo de estos Juegos un evento de unidad nacional que Italia, habitualmente dividida en todo lo demás, pocas veces experimenta.
España: el bronce histórico de Alonso y Cardona en relevo mixto de esquí de montaña
Para los hispanohablantes, el momento más celebrado de la semana lo vivió España. Como documentó Eurosport España:
“Milano Cortina 2026 fue escenario de los tres eventos olímpicos de invierno más vistos de la historia de Eurosport España, encabezados por el debut olímpico del relevo mixto de esquí de montaña, en el que Ana Alonso y Oriol Cardona ganaron la medalla de bronce para España.”
El relevo mixto de esquí de montaña debutó en el programa olímpico en Milano Cortina 2026, y España lo estrenó con bronce. Alonso y Cardona, dos de los nombres más seguidos del deporte blanco español, protagonizaron el momento más visto en la historia del canal para un evento de invierno.
Los récords que quedarán en los libros
9 récords olímpicos, 1 mundial y las marcas que redefinieron el invierno
Más allá del medallero, Milano Cortina 2026 dejó una huella cronométrica permanente. Como recogió Olympics.com en su resumen de récords:
“Se batieron 9 récords olímpicos y 1 récord mundial durante los Juegos. Entre los más destacados: Xandra Velzeboer (Países Bajos) estableció el récord mundial en los 500 m femeninos de patinaje de velocidad en pista corta con 41,399 segundos. Jordan Stolz (EE.UU.) marcó récord olímpico en los 1.000 m masculinos de patinaje de velocidad con 1:06.28.”
El récord de Velzeboer fue el más impactante por su magnitud: superó la marca anterior por más de tres décimas en una distancia de sprint donde las mejoras se miden en centésimas. Stolz, a sus 21 años, se confirmó como la figura dominante del patinaje de velocidad masculino de la próxima década.
Innovación y sostenibilidad: el legado más allá de las medallas
Formato multisede, dos pebeteros y energía 100% renovable en las sedes alpinas
El legado de Milano Cortina 2026 no se mide solo en medallas y récords. Como sintetizó Olympics.com en su balance final:
“Los Juegos establecieron varios precedentes en materia de sostenibilidad: todas las sedes alpinas operaron con energía 100% renovable, el 80% de la infraestructura reutilizó instalaciones preexistentes, y el programa de compensación de carbono plantó más de 3 millones de árboles en regiones afectadas por incendios forestales en el norte de Italia.”
El formato multisede fue la innovación más visible: por primera vez en la historia olímpica de invierno, dos pebeteros ardieron simultáneamente —en el Arco della Pace de Milán y en la Piazza Dibona de Cortina— durante los 16 días de competición. La decisión demostró que el fuego olímpico puede ser compartido sin perder intensidad, y que una ciudad no tiene por qué monopolizar la identidad de unos Juegos para que esos Juegos funcionen como evento cohesionado.
La presidenta ejecutiva Kirsty Coventry fue la más entusiasta en valorar el experimento: declaró que estaba “cautivada” por el funcionamiento del formato durante su visita a mitad de los Juegos, y que el modelo multisede debía ser considerado seriamente para ediciones futuras. Los Alpes Franceses 2030 ya están tomando nota.
El relevo: los Alpes Franceses 2030 reciben el fuego con todos los deberes por hacer
“Convoco a la juventud del mundo a reunirse dentro de cuatro años”: Coventry en Verona
Las palabras de cierre de Kirsty Coventry desde la Arena di Verona fueron formales pero cargadas de expectativa:
“En nombre del Comité Olímpico Internacional, declaro clausurados los XXV Juegos Olímpicos de Invierno, y de acuerdo con la tradición, convoco a la juventud del mundo a reunirse dentro de cuatro años en los Alpes Franceses para celebrar allí los XXVI Juegos Olímpicos de Invierno.”
Los Alpes Franceses 2030 reciben el relevo con el listón altísimo. Milano Cortina 2026 les dejó tres benchmarks difíciles de superar: una apertura en cuatro sedes simultáneas, dos pebeteros y la edición de invierno más vista desde Sochi 2014. El reto para los organizadores franceses no es solo construir infraestructura. Es encontrar su propia manera de hacer los Juegos suyos, con la misma convicción con la que Italia usó la Arena di Verona, la Piazza Dibona de Cortina y el Arco della Pace de Milán como escenarios que ninguna otra nación podría haber ofrecido.
Lo que sigue esta semana: el fuego paralímpico ya viaja hacia Italia
Llama encendida en Stoke Mandeville el 24 de febrero; Verona abre el 6 de marzo
El fin de los Juegos Olímpicos no significa el fin de los Juegos en Italia. Como confirmó el Comité Paralímpico Internacional:
“La llama de los Juegos Paralímpicos de Invierno fue encendida el 24 de febrero de 2026 en Stoke Mandeville, Reino Unido —lugar fundacional del Movimiento Paralímpico—, iniciando un recorrido de 11 días hasta Italia. La ceremonia de apertura de los XIII Juegos Paralímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 tendrá lugar el 6 de marzo de 2026 en la Arena di Verona.”
El mismo escenario que vio apagarse el fuego olímpico el 22 de febrero lo verá encenderse de nuevo el 6 de marzo. Los Paralímpicos durarán hasta el 15 de marzo, con competencias en las mismas sedes alpinas y la misma apuesta por la visibilidad y producción televisiva que caracterizó a los Juegos Olímpicos. Es la primera vez en la historia que los Paralímpicos de invierno se celebran en un anfiteatro romano de dos mil años.
El balance final: qué cambiaron estos Juegos
Milano Cortina 2026 llegó con una pregunta que nadie formuló públicamente pero que flotaba en el ambiente: ¿pueden los Juegos de Invierno seguir siendo relevantes en un mundo de audiencias fragmentadas, presupuestos de infraestructura desbocados y países que ya no quieren pagar el costo de la candidatura?
La respuesta, 16 días después, es un sí matizado. Los números de audiencia son los mejores en doce años. El formato multisede demostró que se puede organizar unos Juegos sin construir una sola instalación desde cero. El streaming triplicó las audiencias de Pekín en Warner Bros. Discovery. Brasil ganó su primera medalla de invierno en más de un siglo de historia. Y la Arena di Verona probó que la grandeza olímpica no necesita estadios nuevos: a veces solo necesita dos mil años de piedra y la canción correcta en el momento correcto.
Los Alpes Franceses 2030 tienen cuatro años para responder a todo eso. La Arena di Verona les dejó el listón exactamente donde tiene que estar.







