Economía

OCDE y Banxico suben sus proyecciones el mismo día: México crecerá 1.4% y 1.6% en 2026 — pero la inversión privada seguirá frenada hasta julio

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El secretario general de la OCDE, Mathias Cormann, presentó el Estudio Económico de México 2026 junto al secretario de Hacienda. El mismo día, la gobernadora de Banxico, Victoria Rodríguez Ceja, presentó el Informe Trimestral oct-dic 2025. Foto: SHCP/Banxico.

El jueves 26 de febrero de 2026 fue un día inusualmente denso para la economía mexicana: en un lapso de horas, la OCDE publicó su Estudio Económico de México 2026 —presentado por el secretario general Mathias Cormann junto al secretario de Hacienda— y el Banco de México publicó su Informe Trimestral octubre-diciembre 2025, presentado por la gobernadora Victoria Rodríguez Ceja. Ambas instituciones, con metodologías distintas, llegaron a la misma conclusión general: México crecerá más en 2026 de lo que se preveía hace tres meses. La OCDE proyecta 1.4% para 2026 y 1.7% para 2027. Banxico subió su estimación puntual de 1.1% a 1.6% —intervalo de 1.0% a 2.2%— y mantiene 2.0% para 2027, según confirmaron El Financiero, Expansión y El Universal. La razón técnica del alza es la misma en ambos casos: la economía creció 0.8% en 2025, muy por encima del 0.3% previsto, generando un efecto estadístico que eleva la base de comparación para 2026. Pero el mensaje de fondo también coincide: el crecimiento será moderado y la inversión privada permanecerá débil al menos hasta el segundo semestre del año, contenida por la incertidumbre en torno a la revisión del T-MEC en julio de 2026. El mismo día, la Suprema Corte de Estados Unidos anuló los aranceles IEEPA de Trump, un fallo que —con todos los matices— protege transitoriamente al 85% de las exportaciones mexicanas que ingresan a EE.UU. bajo el T-MEC.

📅 27 de febrero de 2026 | 📍 Ciudad de México | ✍️ Birmux News

Ciudad de México — Rara vez dos instituciones de ese calibre publican sus proyecciones el mismo día. Cuando lo hacen, el mercado presta atención doble. Y cuando ambas van en la misma dirección —hacia arriba—, con matices que sin embargo señalan los mismos riesgos estructurales, el mensaje es claro: México está en mejor posición de la que parecía a finales de 2025, pero la brecha entre el potencial del país y su crecimiento efectivo sigue siendo el problema central de la economía mexicana.

IndicadorOCDE
(Estudio Económico 2026)
Banxico
(Informe Trim. 4T2025)
Consenso analistas
(encuesta Banxico, enero)
PIB México 2026 (puntual)1.4%1.6%1.3%
Intervalo PIB 2026N/D1.0% — 2.2%
PIB México 20271.7%2.0%
PIB México 2025 (real)0.8% ✓vs 0.3% prev.
Inflación general 20263.5%3.95%
Meta inflación 3%2T 2027 ⚠️vs 3T 2026 prev.
Tasa de referencia fin 2026~6.25%3 recortes de 25pb desde marzo

Fuente: OCDE “Estudio Económico de México 2026” (26 febrero), Banxico “Informe Trimestral oct-dic 2025” (26 febrero), encuesta Banxico a analistas privados (enero 2026). Elaboración: Birmux News.

Por qué ambas instituciones subieron sus proyecciones el mismo día

El PIB de 2025 creció 0.8% — y eso cambió la aritmética de 2026

La revisión al alza de Banxico tiene una explicación técnica que la gobernadora Rodríguez Ceja explicó con precisión en la conferencia de prensa. Como detalló Infobae:

“A pesar de que la dinámica esperada para la actividad económica es similar a la presentada en el Informe previo, el mejor desempeño de la variación del PIB en el último trimestre de 2025 respecto de lo esperado induce un efecto aritmético de mayor base de crecimiento para 2026. La economía creció 0.9% en el cuarto trimestre y acumuló un avance anual de 0.8%, cifra superior a la estimada previamente.”

En lenguaje llano: si la economía cerró 2025 más alta de lo que se esperaba, la tasa de crecimiento en 2026 parte de un piso más elevado, lo que automáticamente mejora la proyección porcentual aunque la dinámica subyacente no haya cambiado sustancialmente. El repunte del cuarto trimestre 2025 —apoyado en construcción, industria manufacturera y servicios— fue el factor decisivo. Rodríguez Ceja subrayó, sin embargo, que “el diagnóstico de fondo no cambia de forma sustancial”: México sigue creciendo por debajo de su potencial y por debajo de lo que necesita para mejorar el ingreso per cápita de forma sostenida.

Los motores de 2026: consumo y exportaciones

La inversión privada, en espera hasta que se resuelva el T-MEC en julio

Tanto la OCDE como Banxico identifican los mismos dos motores de crecimiento para 2026. Como sintetizó El Cronista con datos de ambas instituciones:

“La OCDE señaló que el crecimiento económico será impulsado por el consumo, que aumentará gracias al bajo desempleo y la disminución de la inflación. ‘La inversión privada se beneficiará gradualmente de la reducción de las tasas de interés, aunque seguirá limitada por la alta incertidumbre nacional y mundial.’ Banxico anticipó una moderada aceleración apoyada en un consumo privado que aumentaría gradualmente su ritmo de expansión, y en exportaciones con dinamismo moderado, en línea con la producción industrial de Estados Unidos.”

El freno es el mismo en las dos proyecciones. Como explicó la gobernadora Rodríguez Ceja con una precisión que no deja lugar a interpretaciones: “La inversión se mantendrá débil al menos hasta la segunda mitad de 2026 como reflejo de la incertidumbre que prevalece en torno a la relación comercial con Estados Unidos y la próxima revisión del T-MEC.” Julio de 2026 es la fecha clave: ese mes vence la Sección 122 de Trump —el arancel del 15% que reemplazó a los aranceles IEEPA anulados por la SCOTUS— y comienza formalmente la revisión del T-MEC. Hasta que esa incertidumbre se resuelva, los empresarios mexicanos y los inversores extranjeros tienen un incentivo racional para postponer decisiones de capital fijo.

Lo que Cormann le dijo al gobierno: disciplina fiscal, eficiencia del gasto y más recaudación

Déficit del 3.9% en 2025 tras el pico del 5% de 2024: bien, pero insuficiente

La OCDE no se limitó a dar proyecciones. Su Estudio Económico incluye un conjunto de recomendaciones que Mathias Cormann entregó en persona. Como recogió SinEmbargo:

“Mathias Cormann dijo que garantizar la sostenibilidad y disciplina fiscal en México es fundamental para salvaguardar la estabilidad macroeconómica y revitalizar el crecimiento económico. Recomendó implementar medidas para potenciar el crecimiento, continuar reduciendo el déficit fiscal y dotar de mayor eficiencia al gasto público. ‘México posee un sólido historial de finanzas públicas con un déficit fiscal promedio del 2.8% durante los últimos 10 años frente al 4.5% registrado en promedio en la OCDE. Tras un incremento excepcional del déficit de hasta el 5% del PIB en 2024, este se redujo al 3.9% en 2025.'”

La trayectoria fiscal es uno de los puntos donde la OCDE más insiste. México llegó al 5% de déficit en 2024 —el más alto en décadas— y lo redujo al 3.9% en 2025. El objetivo declarado del gobierno es seguir reduciéndolo. La OCDE reconoció ese esfuerzo pero señaló que la eficiencia del gasto —no solo su volumen— es clave: México recauda alrededor del 17% del PIB en impuestos, uno de los porcentajes más bajos de la OCDE, donde el promedio supera el 34%. La brecha entre gasto social necesario y capacidad tributaria es la gran ecuación sin resolver del modelo económico mexicano.

Además de la disciplina fiscal, el Estudio Económico de México 2026 pone énfasis en cinco áreas: productividad total de los factores, que en México lleva décadas estancada; capital humano, donde la deficiente calidad educativa limita la capacidad de aprovechar el nearshoring; informalidad, que ronda el 57% de la fuerza laboral y deprime la recaudación y la protección social; competencia en mercados clave para reducir precios y mejorar la asignación de recursos; y finanzas públicas subnacionales, donde estados y municipios tienen capacidades fiscales muy heterogéneas.

El contexto arancelario: el día que la SCOTUS cambió el tablero

El T-MEC protege el 85% de las exportaciones mexicanas — por ahora

El mismo 26 de febrero, mientras se publicaban los dos informes, ocurrió algo más en Washington que cambió el marco de todos los análisis. Como precisó El Economista vía Intelimedios:

“La Suprema Corte de Estados Unidos dictaminó que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) no autoriza al presidente a imponer aranceles. Se anularon los gravámenes recíprocos del Día de la Liberación y el arancel de 25% a México y Canadá por fentanilo. Trump reaccionó activando la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, permitiendo un arancel de hasta 15% por 150 días. Los bienes bajo el T-MEC, energía, farmacéuticos, minerales críticos y productos de la Sección 232 (acero y aluminio) están exentos.”

Para México, el fallo de la SCOTUS tiene un efecto inmediato positivo: el arancel del 25% por fentanilo que pesaba sobre las exportaciones mexicanas quedó anulado. El nuevo arancel del 15% bajo la Sección 122 aplica a los bienes que no cumplen las reglas de origen del T-MEC. Como señaló Gustavo De Hoyos Walther en El Financiero, el T-MEC protege aproximadamente el 85% de las exportaciones mexicanas a EE.UU., que mantienen exención arancelaria. La desventaja: la Sección 122 vence el 24 de julio de 2026 —la misma semana en que comienza la revisión formal del T-MEC— lo que concentra en un solo mes toda la incertidumbre comercial del año.

El ciclo de recortes de Banxico: tres bajadas de 25pb desde marzo

De 7% actual a 6.25% en diciembre 2026, si la inflación no da sorpresas

La política monetaria de Banxico fue el otro tema central del informe del jueves. Como precisaron los analistas de Banamex y Valmex en sus lecturas del comunicado, recogidas por El Financiero:

“Estimaron que a partir de la reunión de política monetaria de marzo, se verán tres ajustes de 25 puntos base, para que el referencial cierre el año en 6.25%. Los miembros de la Junta de Gobierno coinciden en que la inflación atraviesa un período de mayor estabilidad, lo que abre espacio para continuar con el ciclo de recortes en la tasa de interés.”

La pausa de febrero —Banxico se mantuvo en 7.0%— fue una decisión técnica ante las modificaciones al IEPS sobre cigarros y refrescos, que introdujeron presiones de precios transitorias en enero y febrero. La mayoría de la Junta consideró que esas presiones son “acotadas y transitorias” y que no habrá efectos de segunda ronda significativos, lo que permitiría retomar los recortes en marzo. Los subgobernadores Galia Borja y Gabriel Cuadra fueron explícitos: la debilidad en la actividad económica, la apreciación del peso y la estabilidad de las expectativas de largo plazo “apoyarán el proceso desinflacionario y permitirán que se piense en reanudar el ciclo de recortes”.

Hay, sin embargo, una mala noticia en el frente inflacionario que no debe pasarse por alto. Banxico retrasó su proyección de convergencia a la meta de 3% del tercer trimestre de 2026 al segundo trimestre de 2027: casi un año de retraso en la trayectoria desinflacionaria. La causa son presiones persistentes en servicios, aumentos en alimentos agropecuarios y algunos efectos fiscales. Para los analistas privados encuestados por Banxico en enero, la inflación cerrará 2026 en 3.95%, casi un punto por encima del pronóstico del banco central.

El problema que ningún informe resuelve: México creció 0.8% en 2025

Cuarto año consecutivo de desaceleración. El PIB per cápita no recuperó el nivel prepandemia

Las buenas noticias del jueves no deben ocultar el diagnóstico de fondo. Como señaló México, ¿Cómo Vamos? con datos del INEGI publicados ese mismo lunes:

“El INEGI publicó el PIB observado al cuarto trimestre de 2025, confirmando que México continúa creciendo poco y a un ritmo insuficiente para que el PIB per cápita supere su nivel prepandemia. Además, los datos evidencian una desaceleración por cuarto año consecutivo tras el rebote posterior al COVID-19.”

Cuatro años de desaceleración consecutiva. PIB per cápita que no recupera el nivel de 2019. Una tasa de informalidad del 57% que limita la recaudación, la productividad y la protección social. Un déficit fiscal que pasó del 2.8% promedio histórico al 5% en 2024 antes de reducirse al 3.9% en 2025. Y una inversión privada que lleva más de un año en contracción y que no se recuperará hasta que el T-MEC dé certidumbre.

Crecer al 1.4% o 1.6% en 2026 es mejor que el 0.8% de 2025. Pero México necesita crecer al 4% o 5% sostenido durante una década para reducir la pobreza, absorber a los trabajadores del sector informal, aprovechar el nearshoring y converger hacia los estándares de vida de la OCDE. Esa brecha entre el crecimiento actual y el crecimiento necesario es lo que Mathias Cormann intentó, con la delicadeza diplomática propia de su cargo, poner sobre la mesa el jueves frente al secretario de Hacienda.

El mensaje de ambas instituciones, leído en conjunto, es claro: México tiene fundamentos sólidos, un historial fiscal razonablemente responsable, un banco central creíble y un T-MEC que sigue siendo su mayor ventaja geopolítica. Lo que le falta es la reforma estructural —tributaria, educativa, de competencia, de formalización— que lleva décadas siendo postergada. La confluencia del T-MEC, el nearshoring, la reducción de tasas y la estabilidad macroeconómica abre una ventana de oportunidad que pocas veces ha estado tan clara. La pregunta es si el gobierno la aprovecha antes de que cierre.

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