La UNESCO ubica a México “sin progreso” en educación y un análisis de la RMIE confirma que tiene la mayor segregación escolar por nivel socioeconómico de América Latina

Hace cuatro días la UNESCO ubicó a México en la categoría “sin progreso” en educación. Un análisis publicado en noviembre de 2025 confirma que el país tiene la segregación escolar por nivel socioeconómico más alta de América Latina. Y la OCDE calculó que la brecha en matemáticas entre ricos y pobres equivale a tres años de escolaridad.
Un informe publicado hace cuatro días por la UNESCO ubicó a México en la categoría “sin progreso” en educación, señalando que la deserción aumentó: en secundaria baja, la proporción de adolescentes fuera del sistema subió del 6% al 8%, y en secundaria alta del 25% al 26%, y que siete de cada diez escuelas primarias no cuentan con conexión a internet ni con equipos de cómputo, lo que amplía la brecha educativa , en un diagnóstico que se cruza con los resultados del análisis publicado en noviembre de 2025 en la Revista Mexicana de Investigación Educativa y en la Revista DGEPE que estiman la magnitud de la segregación escolar por nivel socioeconómico en educación primaria y secundaria en México y sus entidades federativas, con resultados coherentes con investigaciones internacionales que muestran una alta segregación para el conjunto de México, mayor en el estudiantado de familias con menos recursos que en el de familias con más recursos, y superior en educación secundaria que en primaria , en un sistema donde de acuerdo con los resultados de México en PISA 2022, los estudiantes que pertenecen al 20% de los hogares de ingreso más altos superaron a aquellos del 20% de los hogares con menos ingresos en matemáticas por 59 puntos, diferencia que equivale a tres grados de escolaridad , mientras los investigadores advierten que si México quiere encarar la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, si quiere tener un sistema educativo más justo y equitativo que contribuya a crear una sociedad más inclusiva y justa, debe poner como máxima prioridad la lucha contra la segregación escolar, una situación que es claramente insostenible , según documentan El Despertador / UNESCO, Revista DGEPE, IMCO y QVADRATA / UACH.
📅 23 de marzo de 2026 | 📍 Ciudad de México | ✍️ Birmux News
Ciudad de México, 23 de marzo de 2026. — Hay dos formas de leer el sistema educativo mexicano. La primera dice que en 2026 hay más de 36 millones de estudiantes matriculados en educación básica, que la tasa de cobertura en primaria supera el 97% y que el gobierno distribuirá más de 154 millones de libros de texto gratuitos este ciclo. Todo eso es verdad.
La segunda dice que nacer pobre en México predice con una precisión de tres años de escolaridad cuánto aprenderás matemáticas. Que siete de cada diez escuelas primarias no tienen internet. Que el sistema educativo agrupa a los pobres con los pobres y a los ricos con los ricos más que cualquier otro sistema de América Latina, la región ya de por sí más segregada del mundo. Todo eso también es verdad.
Ambas lecturas son del mismo país. El problema es que la primera encabeza los comunicados oficiales y la segunda encabeza los informes científicos.
El diagnóstico de la UNESCO: México “sin progreso” en educación
Deserción que sube, escuelas sin internet y el mismo casillero que Cuba y República Dominicana
El análisis ubica a México en la misma categoría que países como Cuba, República Dominicana y Malasia en términos de estancamiento educativo. Especialistas señalan que estos resultados responden a problemas estructurales acumulados, como la falta de estrategias consistentes y debilidades en la coordinación institucional. De acuerdo con el informe, el panorama representa un desafío para el cumplimiento de las metas educativas hacia 2030, en un contexto donde la calidad del aprendizaje y el acceso a recursos siguen siendo limitados para una parte de la población.
Los dos datos más concretos del informe son simultáneamente los más visibles y los más olvidados del debate educativo mexicano. La deserción en secundaria alta —el bachillerato— pasa del 25% al 26%. Un cuarto de los jóvenes mexicanos abandona el sistema antes de terminar el bachillerato. Y siete de cada diez escuelas primarias en el país no cuentan con conexión a internet ni con equipos de cómputo. No es que la educación digital no llegue rápido. Es que no llegó todavía para la mayoría.
La segregación escolar: México, el caso más extremo de la región más segregada del mundo
El análisis de la RMIE con datos de Planea: índices de disimilitud que muestran un sistema especialmente inequitativo
El análisis publicado en la Revista Mexicana de Investigación Educativa y en la Revista DGEPE de noviembre de 2025 es la primera estimación sistemática de la segregación escolar en México con datos equivalentes para primaria y secundaria y para todas las entidades federativas.
Los resultados muestran una muy alta segregación escolar por nivel socioeconómico. La segregación escolar es superior para el estudiantado de familias con menos recursos que para el de aquellas con más recursos, y eso ocurre tanto en educación primaria como en secundaria. La magnitud de esta segregación escolar para el estudiantado de familias con menos recursos frente a la del grupo de familias con más recursos es, para el índice de disimilitud, de 0.53 y 0.50 respectivamente. Estos datos muestran un sistema educativo especialmente inequitativo para el estudiantado más vulnerable.
Un índice de disimilitud de 0.53 significa que más de la mitad de los estudiantes de familias con menos recursos tendrían que cambiar de escuela para que la distribución socioeconómica fuera homogénea. En términos prácticos: la escuela pública del barrio pobre y la escuela pública del barrio rico pueden estar a tres kilómetros de distancia y tener perfiles de alumnado completamente distintos.
Los hallazgos centrales del análisis de segregación escolar en México (RMIE-DGEPE, 2025):
📊 México tiene muy alta segregación escolar por nivel socioeconómico tanto en primaria como en secundaria
📊 La segregación es mayor para los estudiantes más pobres que para los más ricos — asimetría que agrava la inequidad
📊 La segregación en secundaria es mayor que en primaria — aumenta con la trayectoria escolar
📊 Los índices de disimilitud: 0.53 para estudiantes vulnerables / 0.50 para estudiantes favorecidos en primaria
📊 América Latina es la región más segregada del mundo — y México es uno de sus casos más extremos
📊 En México hay menor conciencia del problema entre tomadores de decisiones y equipos de investigación que en otros países de la región
El diagnóstico regional que acompaña al análisis es igualmente severo. Los resultados de la investigación latinoamericana sobre segregación escolar por nivel socioeconómico han visibilizado grandes desafíos en la equidad de la región. Se podría afirmar que América Latina es la región más segregada del mundo. Algún país como Chile es consciente de ello y ya ha empezado a tomar medidas para solventarlo. En otros países, la información es muy escasa y hay poca conciencia de la magnitud del problema entre tomadoras y tomadores de decisiones, profesionales de la educación y hasta entre equipos de investigación, como es el caso de México.
La brecha que mide PISA: tres años de escolaridad separando a ricos de pobres en matemáticas
OCDE e IMCO: el nivel socioeconómico como predictor más poderoso del rendimiento educativo en México
En México, el nivel socioeconómico es un fuerte predictor del rendimiento educativo de los estudiantes. De acuerdo con los resultados de México en la última prueba del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA 2022), los estudiantes que pertenecen al 20% de los hogares de ingreso más altos superaron a aquellos estudiantes del 20% de los hogares con menos ingresos en Matemáticas por 59 puntos, diferencia que equivale a tres grados de escolaridad.
Esa diferencia de 59 puntos no se explica solo por el talento ni por el esfuerzo individual. Los niños provenientes de hogares con niveles socioeconómicos privilegiados se desarrollan en ambientes culturalmente abundantes. La pobreza afecta de manera indirecta los resultados académicos a través de ambientes con menor apoyo emocional, ya que las familias con presiones económicas son más propensas a tener problemas emocionales y conflictos, de ahí que se genere un ambiente complejo, menos estimulante cognitivamente y sin que la familia se involucre en la educación escolar de los hijos.
Y se refuerza dentro del aula. Hay diferencias en las prácticas educativas de los maestros según el contexto socioeconómico de las escuelas. Docentes que enseñan a estudiantes de nivel socioeconómico bajo consideran que la pobreza influye en la concurrencia de problemas de aprendizaje y dedican menos tiempo de clases a actividades de habilidades y reestructuración del conocimiento.
Por qué las reformas no han cerrado la brecha: cuatro razones estructurales
1. El sistema dual público-privado reproduce la segregación desde la matrícula: Cuando las familias con recursos envían a sus hijos a escuelas privadas y las familias sin recursos no tienen otra opción que la escuela pública del barrio, la segregación no necesita ninguna política activa para perpetuarse. Se alimenta del mercado residencial y de la capacidad adquisitiva. Los programas de becas y los libros de texto gratuitos no rompen esa dinámica porque actúan dentro del sistema segregado, no sobre la segregación misma.
2. La falta de evaluación nacional desde 2019 impide medir si algo ha cambiado: La poca información que se tiene acerca de la magnitud de la segregación escolar por nivel socioeconómico en México procede de estudios internacionales que han utilizado bases de datos de evaluaciones internacionales en las que el país ha participado. La desaparición del INEE en 2019 eliminó el único sistema de evaluación nacional que permitía medir el aprendizaje escuela por escuela. Sin esa información, es imposible saber si las reformas de la NEM han producido algún efecto diferenciado por nivel socioeconómico.
3. La baja movilidad social hace que la educación no funcione como mecanismo de igualación: En México hay baja movilidad social y de hecho en los hogares pobres la educación de los padres es casi el único determinante de la escolaridad de los hijos. Si los hijos de padres sin estudios tienen bajas probabilidades de llegar a la universidad independientemente de su talento, la promesa meritocrática de la educación no se cumple — y la segregación escolar refuerza ese ciclo.
4. El problema no está en la agenda política con la urgencia que requiere: Superar estas brechas educativas tanto en el acceso como la permanencia entre diferentes grupos poblacionales es solo el primer paso para garantizar la igualdad educativa. El siguiente reto consiste en brindar educación de calidad a todas las personas que se encuentran dentro del sistema educativo y asegurar que las condiciones socioeconómicas no sean un obstáculo. El análisis de la RMIE lo dice más directamente: en México hay menor conciencia del problema entre tomadores de decisiones que en Chile, Argentina o Uruguay.
Los 33 millones de estudiantes de educación básica en México merecen ambas lecturas del sistema: la que cuenta los avances en cobertura y la que cuenta los tres años de escolaridad que separan a los que nacen ricos de los que nacen pobres en la misma prueba de matemáticas. La primera sin la segunda es propaganda. La segunda sin la primera es desesperanza. Lo que el diagnóstico de la UNESCO y el análisis de la RMIE juntos ofrecen esta semana es más incómodo que ambas: la verdad de un sistema que funciona para unos y falla sistemáticamente para otros — y que lleva décadas haciéndolo sin que ninguna reforma lo haya revertido de manera sustantiva.






