Educación

Europa tiene 120 lenguas minoritarias y solo el 10% de los idiomas del mundo están fuera de peligro — el ladino de los Dolomitas demuestra que la escuela puede salvar un idioma, pero que salvarla a medias no basta

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En el Tirol del Sur los niños aprenden a leer y escribir en ladino, italiano y alemán simultáneamente. En Belluno, a pocas horas al sur, no hay ninguna docencia oficial de ladino. Ambos territorios hablan la misma lengua. Solo uno tiene sistema educativo que la garantiza. La diferencia es todo.

Alrededor de 120 lenguas europeas son denominadas como regionales o minoritarias y solo el 10% de los idiomas del mundo están fuera de riesgo de desaparición, con uno de los principales campos para la protección de las lenguas en peligro siendo el educativo, aunque algunos territorios plurilingües todavía no otorgan a sus lenguas propias un estatus suficiente para garantizar su supervivencia. La lengua que mejor ilustra esa paradoja en Europa en 2026 es el ladino dolomita, una lengua retorromance hablada por unas 30.000 personas en las provincias de Bolzano, Trento y Belluno, en el norte de Italia, prácticamente bilingües en su totalidad en italiano o alemán, o trilingües en ambas lenguas , y que según el análisis del XIX Simposio Internacional LASLAB se beneficia de una fuerte protección en Trentino pero enfrenta circunstancias muy distintas en los distintos territorios que lo hablan, evidenciando las dos velocidades con las que Europa protege sus lenguas: las que cuentan con sistemas educativos que las integran plenamente — como el euskera en Euskadi, el catalán en Cataluña y el gallego en Galicia — y las que luchan por un reconocimiento y una integración plenos — como el asturiano en Asturias, el friulano en Friuli Venezia Giulia y el sardo en Cerdeña , en un escenario donde la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias establece los principios básicos y objetivos en base a los cuales los Estados deben elaborar las políticas, la legislación y la práctica, con un mecanismo de supervisión centrado en un comité de expertos independientes que organiza visitas sobre el terreno al Estado para entrevistarse con las autoridades y las organizaciones no gubernamentales , y donde España sigue tratando de impulsar un mayor reconocimiento de sus lenguas regionales en la UE, no siendo ni mucho menos el único país con una población multilingüe donde algunos se sienten menos reconocidos , según documentan el XIX Simposio Internacional LASLAB, Euronews y la Revista Española de Educación Comparada.

📅 25 de marzo de 2026 | 📍 Dolomitas, Italia / Euskadi / Asturias / Cerdeña | ✍️ Birmux News

Dolomitas, 25 de marzo de 2026. — En el Val Gardena, en el Tirol del Sur, un niño de seis años aprende a leer en tres lenguas al mismo tiempo: ladino, italiano y alemán. No porque sus padres sean políglotas entusiastas. Sino porque en su valle, la escuela funciona así desde hace décadas. El ladino es la lengua de su casa. Y también la lengua de su aula.

A poco más de cien kilómetros al sur, en la provincia de Belluno, otro niño de la misma edad que también tiene abuelos que hablan ladino nunca escuchará esa lengua en un aula. En Belluno no hay ninguna docencia oficial de ladino. Las consecuencias de la falta de docencia se manifiestan en el idioma actualmente hablado, un idioma cuya gramática y cuyo léxico son evidentemente influenciados por el alemán y el italiano. Esta lenta consunción amenaza desde los cimientos la lengua ladina, favoreciendo su asimilación.

Misma lengua. Dos valles. Un sistema educativo. Ningún sistema educativo. La diferencia entre ambos niños no es de talento ni de familia. Es de política lingüística. Y esa diferencia, multiplicada por las 120 lenguas minoritarias de Europa, es lo que hace que algunas sobrevivan y otras desaparezcan.

El ladino: lo que tiene 30.000 hablantes y lo que necesita para llegar a 30.001

Del aislamiento en los Dolomitas al trilingüismo del Tirol del Sur — y la asimilación silenciosa de Belluno

El ladino es una lengua romance perteneciente a la subfamilia retorromance, que surgió del latín hablado por los soldados romanos y evolucionó en condiciones de aislamiento geográfico en los Alpes Dolomitas. Ese mismo aislamiento fue a la vez una bendición y una maldición: permitió un rico mantenimiento cultural y lingüístico, pero también sometió a la lengua a las presiones de las lenguas dominantes.

El ladino está reconocido oficialmente en 54 comunas italianas de las provincias de Trento, Bolzano y Belluno. Pero reconocimiento oficial y protección educativa no son lo mismo. El estatuto regional en Trento garantiza a los ladinos ciertos derechos lingüísticos que no son totalmente puestos en práctica. En Bolzano, el ladino no tiene igualdad lingüística con el alemán e italiano.

En el Tirol del Sur, sin embargo, el modelo funciona. En esa provincia el ladino es oficial y la mayoría de los hablantes lo usan activamente. En otros valles la situación no es tan buena. La distinción no es aleatoria. En Trento el ladino es una de las asignaturas desde 1993, pero concretamente hay solo una hora semanal de docencia de la lengua y una o dos de asignaturas relacionadas con ella. Una hora semanal no es suficiente para transmitir una lengua a la siguiente generación. En el Tirol del Sur, el ladino no es solo una asignatura. Es la lengua vehicular de la escuela.

El ladino en cifras — 2026:

👥 Hablantes totales: ~30.000 personas en tres provincias
📍 Territorios: Val Gardena y Val Badia (Bolzano), Val di Fassa (Trento), Cortina d’Ampezzo y Livinallongo (Belluno)
🟢 Tirol del Sur (Bolzano): ladino oficial, lengua vehicular escolar, trilingüismo italiano-alemán-ladino
🟡 Trentino (Trento): ladino como asignatura desde 1993, una hora semanal
🔴 Belluno: sin docencia oficial de ladino, asimilación progresiva al italiano
📚 Proyecto SPELL: intento de crear un ladino escrito estándar, con éxito limitado por la diversidad dialectal
🗣️ Variedades: six variantes principales con subdialectos — Gherdëina, Badiot, Fascian, Ampezzan, Fodom y otras

Las dos velocidades de Europa: los que sobreviven y los que se consumen

LASLAB y Euronews: euskera, catalán y gallego contra asturiano, sardo y friulano — la fractura que ninguna carta europea ha cerrado

El XIX Simposio Internacional LASLAB de la UPV/EHU identificó siete lenguas únicamente minoritarias —sin estatus mayoritario en ningún país— en España e Italia, y documentó la misma fractura que el caso ladino ilustra con claridad. Mientras que el euskera en Euskadi, el catalán en Cataluña, el gallego en Galicia y, en menor medida, el ladino en Trentino se benefician de una fuerte protección y promoción, las otras tres lenguas minoritarias — asturiano en Asturias, friulano en Friuli Venezia Giulia y sardo en Cerdeña — se enfrentan a circunstancias menos favorables. De hecho, estas diferencias entre las primeras y las segundas lenguas son evidentes en sus sistemas educativos.

En España, el euskera, el catalán y el gallego gozan de una sólida protección jurídica en sus respectivas comunidades autónomas y se utilizan ampliamente en la educación, la Administración y los medios de comunicación. El catalán lo hablan aproximadamente 7,5 millones de personas y es una de las lenguas minoritarias más habladas de Europa. Alrededor de 1 millón de personas hablan euskera. En Países Bajos, en la provincia septentrional de Frisia, el frisón es reconocido como segunda lengua oficial de la región.

La situación del asturiano en Asturias es el ejemplo más directo de lo que la protección legal sin estatus cooficial significa en la práctica. El bable goza de fomento y protección en el Principado de Asturias. Pero goza de fomento no es lo mismo que es lengua de instrucción. El asturiano se protege en papel y desaparece en las aulas.

Por qué la escuela es el único mecanismo que funciona — y cuándo no basta

La Sociodidáctica de las Lenguas y los contextos de asimilación donde el multilingüismo educativo no tiene cabida

Uno de los principales campos para la protección de las lenguas en peligro es el educativo. Sin embargo, algunos territorios plurilingües todavía no otorgan a sus lenguas propias un estatus suficiente para garantizar su supervivencia. En los contextos de asimilación lingüística, donde los modelos de educación multilingüe no tienen cabida, la lengua minorizada pierde la batalla porque el input en los ámbitos de uso públicos se encuentra dominado por la lengua mayoritaria y, por tanto, se merma la posibilidad de acceso a modelos lingüísticos válidos diferentes al de las lenguas de poder.

La educación multilingüe fomenta sociedades inclusivas en las que se garantizan los derechos de todas las personas, y también es un pilar para preservar las lenguas no dominantes, minoritarias e indígenas. La base para el acceso a servicios y derechos en la lengua materna es la educación, pero resulta fundamental generar espacios y políticas públicas incluyentes donde la diversidad cultural y lingüística estén presentes.

El caso del Val Gardena demuestra que la educación trilingüe funciona cuando es estructural, continua y tiene apoyo institucional desde la administración provincial. El caso de Belluno demuestra que sin esa estructura, una lengua con 30.000 hablantes puede desaparecer en dos generaciones no porque los niños no quieran hablarla, sino porque nunca aprenden a escribirla, a leerla ni a usarla en contextos formales.

La Carta Europea: el marco que existe — y sus límites reales

La Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias establece ocho principios fundamentales: el reconocimiento de las lenguas como expresión de la riqueza cultural, el respeto al área geográfica de cada lengua, la necesidad de acción resolutiva para promocionar tales lenguas, la facilitación del uso en la vida privada y pública, la provisión de medios para la enseñanza a todos los niveles apropiados y la promoción de intercambios transnacionales. El mecanismo de supervisión incluye un comité de expertos independientes que organiza visitas sobre el terreno, se entrevista con las autoridades y las ONG, y elabora informes periódicos con recomendaciones.

El problema de la Carta no es su contenido. Es su naturaleza. Es un instrumento de derecho internacional que fija principios y recomienda políticas. No puede obligar a un parlamento regional a declarar cooficial una lengua ni a incluirla en el currículo escolar. Italia firmó la Carta. Y en Belluno no hay docencia de ladino.

La Comisión Europea ha fijado el objetivo de “lengua materna más dos”, afirmando que el aprendizaje de lenguas debe empezar en la etapa preescolar y continuar a través de toda la vida. La Unión quiere evitar que el inglés se convierta en una rémora para la diversidad lingüística dentro de sus fronteras. Es un objetivo que convive con la realidad de que el sardo tiene cerca de un millón de hablantes y ningún sistema educativo que lo garantice; que el asturiano tiene protección legal sin estatus cooficial; y que el friulano comparte territorio con el italiano sin compartir su lugar en el aula.

En el Val Gardena, el niño de seis años aprende hoy en tres lenguas. Cuando crezca podrá decir *Bun dí* y que sus hijos lo entiendan. En Belluno, el niño de la misma edad que tiene abuelos ladinohablantes tendrá que elegir entre el italiano y el alemán — porque su escuela ya eligió por él. Esa elección silenciosa, multiplicada por las 120 lenguas europeas en riesgo, es lo que hace que cada generación que pasa sin política educativa sea una generación que se lleva un idioma consigo sin que nadie haya tomado una decisión explícita de dejarlo morir. Solo se dejó de enseñarlo. Y eso fue suficiente.

Equipo Editorial Birmux News

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