Las 10 tecnologías que transformarán el mundo en 2026 según el MIT: IA, bebés editados genéticamente, baterías de sal y estaciones espaciales comerciales

La edición 25 de la lista más influyente del mundo tecnológico fue publicada el 12 de enero de 2026 en la edición enero-febrero de Innovation Issue. Fuente: MIT Technology Review / Eric Mongeon.
MIT Technology Review publicó el 12 de enero de 2026 su lista anual “10 Breakthrough Technologies” en su edición número 25, seleccionando las tecnologías que “redefinen cómo vivimos y trabajamos, desde soluciones climáticas hasta capacidades de IA y tratamientos médicos”, según informó PRNewswire. La lista completa es: baterías de iones de sodio, codificación generativa, nuclear de nueva generación, compañeros de IA, bebé con edición de bases génicas, resurrección génica, interpretabilidad mecanicista, estaciones espaciales comerciales, puntuación de embriones e hipercentros de datos de IA, según MIT Technology Review. La distribución revela las tres fuerzas que dominan la innovación global: “cuatro de las diez tecnologías involucran directamente inteligencia artificial, tres biotecnología/genética, dos energía y una el espacio”, según analizó Humai. El dato más impactante en IA: “la IA escribe ya el 30% del código de Microsoft y más de un cuarto del de Google”, según declararon los propios directivos de ambas compañías a MIT Technology Review. La editora ejecutiva Amy Nordrum resumió la filosofía de la selección: “Hay mucho interés en la IA hoy en día, con razón, pero esta lista también destaca avances importantes en biotecnología, espacio y clima que no queremos que la gente se pierda.”
📅 24 de febrero de 2026 | 🔬 Tecnología & Innovación | ✍️ Birmux News
Cambridge, Massachusetts — Cada año en enero, el mundo tecnológico hace una pausa. No para ver qué es tendencia en redes, sino para escuchar a una redacción que lleva 25 años haciéndose la misma pregunta: ¿qué tecnologías van a cambiar realmente la vida de las personas? La lista de 2026 tiene respuesta. Y este año, la respuesta es más urgente que nunca.
Cuatro entradas de IA. Tres de biotecnología. Dos de energía. Una espacial. Diez tecnologías que no son promesas de laboratorio: son realidades que ya están en hospitales, en fábricas, en los servidores de las grandes tecnológicas y en los cohetes que despegan hacia la órbita baja.
1. Baterías de iones de sodio: el fin del monopolio del litio
CATL y BYD ya producen en masa; el primer auto con batería de sodio circula en China
La tecnología que encabeza la lista tiene una lógica aplastante: el litio es escaso, caro y geopolíticamente conflictivo. El sodio es sal. Como explicó Amy Nordrum a NPR en el podcast Short Wave:
“El litio ha sido realmente la química de baterías de referencia durante décadas. Y las baterías de iones de sodio podrían sacudir eso, por primera vez de manera significativa, si son capaces de escalar.”
El análisis de TSPA Semiconductor documenta el estado real de la tecnología: CATL comenzó la producción comercial de celdas de sodio a finales de 2025, con densidades de energía que alcanzan los 175 Wh/kg. En enero de 2026, BYD presentó la primera carretilla elevadora de contrapeso producida en masa con batería de sodio del mundo, con capacidad de operación entre -40°C y 60°C, garantía de batería de 10 años y carga rápida 4C. La diferencia clave vs. el litio: menor densidad energética (menos autonomía por kg), pero menor costo, menor riesgo de incendio y total independencia de las cadenas de suministro de litio y cobalto, controladas mayoritariamente por China y el Congo.
2. Codificación generativa: la IA que escribe el 30% del código de Microsoft
GitHub Copilot, Cursor y el “vibe coding” que transforma la industria del software
El MIT lo pone en palabras directas: la IA ya no ayuda a programar. Programa. Como reveló MIT Technology Review:
“La IA escribe ya hasta el 30% del código de Microsoft y más de un cuarto del de Google, según los propios directivos de esas empresas, mientras Mark Zuckerberg aspira a que la mayor parte del código de Meta sea escrito por agentes de IA en un futuro próximo.”
Herramientas como GitHub Copilot, Cursor, Lovable y Replit han democratizado el desarrollo de software hasta el punto de que personas sin conocimientos de programación pueden construir apps, juegos y sitios web funcionales con instrucciones en lenguaje natural —lo que se ha bautizado como vibe coding. La advertencia del MIT es clara: la IA todavía alucina, los outputs requieren revisión humana, y la avalancha de código generado por IA está eliminando empleos de programadores junior antes de que esos profesionales puedan adquirir experiencia real.
3. Nuclear de nueva generación: más pequeño, más seguro, más rápido
Kairos Power, TerraPower y la apuesta de China con reactores de sal fundida
El renacimiento nuclear lleva años anunciándose. En 2026, los números empiezan a respaldar el anuncio. Como explicó MIT Technology Review:
“Los reactores de nueva generación son más pequeños y más simples de fabricar, y utilizan materiales diferentes para generar una corriente constante de electricidad. Estos cambios podrían ayudar a la energía nuclear a aportar flexibilidad y resiliencia a la red, lo que es crucial a medida que la demanda eléctrica global aumenta debido a los vehículos eléctricos, el aire acondicionado y los centros de datos.”
China emerge como líder con varios reactores rápidos enfriados por sodio en desarrollo. Kairos Power recibió aprobación de construcción para su prototipo de sal fundida en 2024-2025. TerraPower y X-energy avanzan en EE.UU. con combustible TRISO. El gran interrogante que señala el MIT: ¿pueden escalar para satisfacer la demanda a tiempo y de forma económicamente viable?
4. Compañeros de IA: vínculos emocionales que los reguladores no esperaban
Millones de personas en relaciones íntimas con chatbots — y los gobiernos empiezan a reaccionar
La entrada más polémica de la lista no celebra una tecnología: la examina con preocupación. Como documentó MIT Technology Review:
“Cada día, millones de personas interactúan con chatbots de IA. Algunos forman lo que parecen vínculos cercanos y personales con los bots. Hay evidencia creciente de que esto puede ser peligroso, y los políticos finalmente están despertando.”
El análisis de Quasa.io es preciso: varios países están elaborando propuestas de salvaguardas y restricciones de edad para los compañeros de IA, en un contexto donde la evidencia de dependencia psicológica e isolamiento social crece en la literatura académica. El MIT la incluye en la lista no como celebración sino como advertencia: esta tecnología está aquí, masivamente adoptada, y los marcos éticos y regulatorios llegan tarde.
5. Bebé con edición de bases génicas: la medicina personalizada llega a la infancia
KJ, siete meses, primer humano tratado con terapia génica de edición de bases personalizada
El caso que cambió la biomedicina en 2025 recibe su lugar en la lista de 2026. Como narró MIT Technology Review:
“Cuando tenía apenas siete meses de vida, el bebé KJ se convirtió en la primera persona en recibir un tratamiento personalizado de edición génica. Está previsto un ensayo clínico y los medicamentos de edición génica a medida podrían aprobarse en los próximos años.”
La edición de bases es una versión refinada de CRISPR que modifica letras individuales del ADN sin cortar la doble hélice, evitando algunos riesgos de los métodos anteriores. La implicación es histórica: tratamientos diseñados específicamente para el genoma único de un paciente, desarrollados y administrados en meses. Múltiples ensayos clínicos están en marcha para leucemias, anemia falciforme y enfermedades metabólicas raras.
6. Resurrección génica: genes extintos para salvar el planeta
No es traer el mamut de vuelta: es salvar especies en peligro con ADN del pasado
El nombre suena a ciencia ficción. La realidad es más matizada y más útil. Como aclaró Amy Nordrum en NPR:
“Lo que nos parece bastante emocionante son los esfuerzos por devolver genes de criaturas antiguas a animales o plantas modernas, a menudo con fines de conservación o para ayudar a esas plantas a adaptarse al cambio climático. Hay mucho trabajo en el espacio del ADN antiguo y ahora nuevos esfuerzos para ayudar a las especies en peligro a obtener más diversidad genética reintroduciendo genes de organismos del pasado. Esa es la forma más precisa de pensar en ello: sí.”
No es resurrección de especies extintas sino inyección de resiliencia genética a las que están a punto de desaparecer. Los bancos de genes de criaturas extintas se convierten en farmacias evolutivas para el planeta.
7. Interpretabilidad mecanicista: por fin entender lo que hace la IA
Anthropic construyó un “microscopio” para ver dentro de Claude; Google y OpenAI siguen el camino
El problema más ignorado de la IA es también el más fundamental: nadie entiende realmente cómo funcionan los modelos que ya toman decisiones médicas, financieras y militares. Como explicó MIT Technology Review:
“Los grandes modelos de lenguaje que los impulsan son tan complicados que nadie entiende realmente qué son, cómo funcionan o exactamente qué pueden y qué no pueden hacer —ni siquiera las personas que los construyen. Sin una idea clara de lo que ocurre bajo el capó, es difícil comprender las limitaciones de la tecnología, averiguar exactamente por qué los modelos alucinan, o establecer guardarraíles para mantenerlos controlados. En 2024, la empresa de IA Anthropic anunció que había construido una especie de microscopio que permitía a los investigadores mirar dentro de su modelo de lenguaje Claude e identificar características que correspondían a conceptos reconocibles.”
La interpretabilidad mecanicista mapea las características clave y las vías entre ellas en un modelo completo. Es el primer paso hacia una IA que se puede auditar, regular y en la que se puede confiar de forma verificable.
8. Estaciones espaciales comerciales: el hotel orbital llega (con retraso)
Haven-1 de Vast retrasada a 2027; Axiom Space avanza con módulos en la ISS
La entrada espacial de la lista trae la mayor actualización desde su publicación. Como corrigió el propio MIT en nota editorial reciente:
“Nota del editor: esta historia fue actualizada para reflejar el nuevo calendario de lanzamiento de Haven-1 de Vast, desplazado de mayo de 2026 a principios de 2027.”
El retraso no invalida la tecnología: la invalida para 2026 específicamente, pero confirma que la carrera por las estaciones espaciales privadas es real. Axiom Space tiene módulos ya acoplados a la ISS con planes para una estación autónoma. Estas instalaciones no son solo turismo: representan un nuevo modelo de infraestructura orbital para investigación farmacéutica en microgravedad, fabricación de materiales avanzados y misiones científicas independientes de la NASA.
9. Puntuación de embriones: diseñar bebés, el debate ético que explota en 2026
Herasight y Nucleus Genomics venden tests de rasgos poligénicos — la ciencia los cuestiona
La tecnología más controvertida de la lista. Como documentó MIT con precisión quirúrgica:
“Las pruebas genéticas son más sofisticadas y accesibles que nunca, y ahora se venden como una forma de permitir a los padres elegir los mejores rasgos de su futuro bebé.”
Empresas como Herasight y Nucleus Genomics ofrecen “puntuaciones de riesgo poligénico” que intentan predecir rasgos como la inteligencia o la altura en embriones. La precisión predictiva es científicamente disputada. Las implicaciones éticas —eugenesia, discriminación, acceso desigual— son enormes. El MIT la incluye no para celebrarla sino para avisar: ya existe, ya se vende, y los marcos regulatorios no la han alcanzado.
10. Hipercentros de datos de IA: la infraestructura que lo hace posible todo, a un costo brutal
Amazon, Google, Meta, Microsoft y Nvidia construyen supercomputadoras del tamaño de ciudades
La última entrada es la más silenciosa y la más poderosa. Como describió MIT Technology Review:
“En extensas franjas de tierra agrícola y parques industriales, edificios de gran tamaño repletos de racks de ordenadores están brotando para alimentar la carrera de la IA. Estos prodigios de ingeniería son una nueva especie de infraestructura: supercomputadoras diseñadas para entrenar y ejecutar grandes modelos de lenguaje a una escala vertiginosa, con sus propios chips especializados, sistemas de refrigeración e incluso suministros de energía.”
El costo que el público no ve: comunidades enteras que hospedan estas instalaciones enfrentan facturas de electricidad disparadas, escasez de agua, ruido constante y contaminación del aire. La carrera de la IA tiene una huella física brutal que las empresas tecnológicas no publicitan. Meta firmó en enero de 2026 acuerdos con tres empresas nucleares para alimentar sus centros de datos —una señal de que la energía se ha convertido en el cuello de botella de la revolución de la IA.
Lo que el MIT dejó fuera: la lista de espera de la innovación
Tan revelador como lo que está en la lista es lo que no entró. Como señaló Quasa.io en su análisis:
“Quedaron fuera la computación cuántica (aún en fase de escala intermedia ruidosa), las interfaces cerebro-computadora (el progreso de Neuralink es real pero no transformador fuera de nichos médicos), la energía de fusión (los retrasos de ITER y los calendarios privados siguen siendo demasiado inciertos), la robótica avanzada y humanoide (demostraciones impresionantes, pero el despliegue masivo se retrasa), y la captura de carbono a escala (alta incertidumbre y controversia).”
La filosofía del MIT es clara: entran las tecnologías con rutas de despliegue cercanas o ya en marcha, no los sueños bien financiados. Quantum y fusión siguen en la sala de espera. En 2026, la lista ganadora es más concreta, más cercana y, en varios casos, más inquietante que en ediciones anteriores.
La frase que resume 2026: “No solo IA”
La editora ejecutiva Amy Nordrum lo dejó claro en el comunicado de lanzamiento. No es una lista de IA. Es una lista de todo lo que la IA está tocando, más las tecnologías que avanzan en paralelo con lógica propia.
Cuatro tecnologías de IA directas. Tres de biotecnología que usan IA para diseñar terapias. Dos de energía impulsadas por la demanda que crea la propia IA. Una espacial en la que la IA guía los sistemas de acoplamiento y operación.
El mensaje real de la lista número 25 del MIT es este: la IA no es una tecnología más en la lista. Es el sistema operativo sobre el que las demás corren. Y 2026 es el año en que eso se vuelve visible para todo el mundo, no solo para los que leen publicaciones tecnológicas.







