Informe Oliver Wyman/WEF: el calor, las inundaciones y la inactividad juvenil amenazan 517,000 millones de dólares de la economía deportiva global para 2030

Un esquiador desciende por una ladera de los Alpes austriacos con producción artificial de nieve. El informe advierte que hasta el 98% de las estaciones de esquí europeas podrían volverse inviables bajo un escenario de calentamiento de 4°C. Foto: Getty Images/Sean M. Haffey.
Oliver Wyman y el Foro Económico Mundial (WEF) publicaron en enero de 2026 el informe “Sports for People and Planet” —elaborado con más de 5.000 horas de trabajo analítico, datos de más de 130 fuentes independientes y colaboración con gobiernos, ligas profesionales, grupos de medios y la comunidad inversora— con una conclusión que resuena especialmente tras el cierre de los Juegos de Invierno de Milano Cortina: la economía deportiva global genera 2,3 billones de dólares anuales y está en camino de alcanzar los 3,7 billones en 2030 y los 8,8 billones en 2050, pero el calor extremo, las inundaciones, la falta de nieve, la contaminación y la inactividad física juvenil amenazan 517.000 millones de dólares —el 14% del total— para 2030 y hasta 1,6 billones —el 18%— para 2050, según confirmaron Oliver Wyman, Earth.org y Mexico Business News. El informe desgrana una paradoja estructural: el mayor motor de crecimiento de la economía deportiva —el turismo deportivo, valorado en 672.000 millones de dólares— es también el segmento más expuesto al riesgo climático. El deporte élite, con toda su visibilidad mediática, representa solo 140.000 millones. Y la amenaza más silenciosa no viene del clima sino de los jóvenes: uno de cada tres adultos y el 80% de los niños del mundo no cumplen con las guías mínimas de actividad física según The Lancet Global Health, lo que erosiona la base de participantes y consumidores futuros de toda la cadena de valor deportiva. El autor principal, Tony Simpson, socio y líder global de práctica deportiva en Oliver Wyman, lo resumió ante Reuters en Milán: “El deporte tiene más poder que cualquier otro sector para modificar comportamientos porque se percibe como un activo comunitario. Y si eres un activo comunitario, necesitas actuar como tal.”
📅 27 de febrero de 2026 | 🌍 Economía Global / Sostenibilidad | ✍️ Birmux News
Milán / Davos — La semana pasada, la Arena di Verona celebró el cierre de unos Juegos Olímpicos de Invierno que rompieron todos los récords de audiencia desde 2014. Esta semana, un informe elaborado durante más de 5.000 horas y publicado mientras esos mismos Juegos se celebraban pregunta en voz alta: ¿cuántos Juegos Olímpicos de Invierno quedan?
La pregunta no es retórica. Es económica. Y la respuesta que da Oliver Wyman junto al Foro Económico Mundial es la más cuantificada y rigurosa que la industria deportiva ha recibido hasta ahora sobre lo que el cambio climático le va a costar. No en términos de paisaje o biodiversidad. En dólares.
Fuente: Oliver Wyman / WEF — “Sports for People and Planet” (enero 2026). Estimaciones de Birmux News sobre exposición climática basadas en datos del informe.
La mayor paradoja del informe: el turismo deportivo es el motor y el talón de Aquiles
672.000 millones de dólares, 60% del crecimiento hasta 2030 y máxima exposición al riesgo
El hallazgo más contraintuitivo del informe de Oliver Wyman es que el segmento más valioso y de más rápido crecimiento de la economía deportiva es exactamente el que más expuesto está al riesgo climático. Como documentó Mexico Business News:
“Sports tourism, the largest revenue driver, is expected to account for 60% of total sports economy growth through 2030. Elite sports’ $140 billion slice of the industry is dwarfed by sports tourism worth $672 billion and a sporting goods sector with annual turnover of $612 billion.”
El turismo deportivo incluye los desplazamientos de aficionados a grandes eventos —un Grand Prix de Fórmula 1, el Super Bowl, los Juegos Olímpicos, un Mundial de fútbol—, los viajes de esquiadores a los Alpes, los participantes en maratones internacionales y los turistas que visitan instalaciones deportivas como destino específico. Todos esos flujos de personas dependen directamente de condiciones ambientales: temperatura, nieve, calidad del aire, disponibilidad de agua. El informe calcula que una sola ola de calor extremo puede cancelar eventos que generan cientos de millones en ingresos directos y multiplicadores locales. Una temporada de escasa nevación puede hacer perder a un destino de esquí alpino varios años de inversión en infraestructura de un solo golpe.
El calor extremo: el mayor riesgo físico individual para la industria
Cancelaciones de maratones, parones en torneos de tenis y estadios vacíos a 45°C
El informe identifica el estrés térmico como la amenaza climática más inmediata y cuantificable. Como describió Mexico Business News:
“Heat stress represents the single largest physical risk to sports revenues. Rising temperatures are increasingly making certain locations, seasons and times of day unsafe for competition, forcing organizers to reschedule, shorten or cancel events.”
Los casos recientes ilustran la escala del problema: el Maratón de Chicago 2023 fue interrumpido por calor extremo antes de la media carrera, con pérdidas millonarias para organizadores, patrocinadores y la ciudad. El Abierto de Australia reprogramó repetidamente partidos por temperaturas superiores a 40°C en Melbourne, con jugadores retirándose por agotamiento térmico en plena retransmisión global. El Tour de Francia debió modificar etapas por el estado del asfalto a temperaturas récord. En todos estos casos, el impacto no es solo deportivo: cada hora de cobertura cancelada es un slot publicitario perdido, cada evento abreviado es una experiencia que los aficionados no comprarán de nuevo.
La proyección del informe sobre el calor es especialmente preocupante para los mercados emergentes donde la economía deportiva crece más rápido: India, Brasil, México, Nigeria y el sudeste asiático ya operan en rangos térmicos donde la práctica deportiva al aire libre durante ciertos meses del año es médicamente desaconsejable. A medida que esas temperaturas extremas se vuelven la norma en lugar de la excepción, el modelo actual de ligas y eventos al aire libre enfrentará una presión estructural que no puede resolverse solo con estadios cubiertos.
El invierno que se derrite: los Juegos Olímpicos de 2026 como punto de inflexión
El 53% de las estaciones de esquí europeas en riesgo alto con +2°C; el 98% con +4°C
El informe se publicó mientras Milano Cortina 2026 se celebraba. El simbolismo no se le escapó a nadie. Como advirtió Mexico Business News:
“In Europe, winter tourism generated roughly US$213.9 billion in 2022, with the Alps serving as the industry’s core. A 2023 study published in Nature Climate Change predicts that 53% of Europe’s 2,234 ski resorts will face very high snow risk under a 2°C warming scenario. Under a 4°C scenario, up to 98% of resorts could become unviable.”
La cifra del 98% merece detenerse: bajo el escenario de mayor calentamiento, casi la totalidad de las estaciones de esquí europeas dejaría de ser viable como destino turístico de invierno. Los Alpes austriacos, suizos, italianos y franceses —los que generan la mayor parte de esos 213.900 millones de dólares— se convertirían en destinos de temporadas cada vez más cortas, con necesidades de producción artificial de nieve cuyo costo puede llegar a 18.000 dólares por hectárea y cuya viabilidad depende de disponibilidad de agua que también escasea con el calentamiento.
La ironía es precisa: Milano Cortina 2026, el evento más visto desde Sochi 2014, pudo celebrarse con condiciones de nieve aceptables gracias en parte a la producción artificial de nieve en varias sedes alpinas. El siguiente gran evento invernal —los Alpes Franceses 2030— ya está planificando con escenarios de reserva por si las condiciones no permiten competición en ciertos tramos. El informe cita explícitamente los Juegos de Invierno como uno de los eventos con mayor exposición al riesgo climático en el horizonte 2030-2050.
La bomba de tiempo silenciosa: el 80% de los niños del mundo no hace suficiente ejercicio
El mercado deportivo del futuro se construye con participantes activos de hoy
El segundo eje de riesgo identificado por el informe es menos visible pero igualmente estructural. Como documentó SGI Europe con datos del propio estudio:
“One-third of adults and 80 percent of children fail to meet recommended physical activity guidelines (The Lancet Global Health). Less than 6 percent of health expenditure in G20 countries goes toward preventive health.”
El mecanismo por el que la inactividad física amenaza la economía deportiva es directo y a menudo subestimado: una persona que no practicó deporte en su infancia y adolescencia tiene una probabilidad significativamente menor de convertirse en espectador, consumidor de equipamiento, turista deportivo o suscriptor de contenido deportivo en su vida adulta. La cadena de valor de la economía deportiva comienza en el niño que juega al fútbol los sábados por la mañana. Como señaló Tony Simpson en Reuters, el informe detectó que ese perfil —el joven de 15 a 25 años practicando deporte de forma participativa— lleva años en declive en los países más desarrollados.
La paradoja que señala el informe es que mientras los hombres jóvenes participan menos en el deporte de base, la creciente implicación de las mujeres y el aumento de niños en actividades organizadas elevan los números globales totales. El crecimiento agregado de la economía deportiva oculta una transformación demográfica que tendrá consecuencias en la composición del mercado durante las próximas dos décadas.
Los cuatro motores de crecimiento que el informe identifica
Turismo, sport as asset class, deporte femenino y mercados emergentes
El informe no es solo un catálogo de amenazas. Identifica con precisión los cuatro vectores que impulsarán el crecimiento de la economía deportiva si se gestiona correctamente el riesgo climático. Como sintetizó Oliver Wyman:
“Four key growth drivers shaping the future of the sports economy: the acceleration of sports tourism, the emergence of sport as an asset class, the mainstreaming of women’s sports, and the rebalancing of sport’s growth with emerging economies.”
El más novedoso conceptualmente es el segundo: el deporte como clase de activo financiero. En 2021 se cerraron más de 1.000 operaciones con activos deportivos solo en EE.UU. Los derechos de retransmisión, las franquicias, los patrocinios estructurados y los fondos de inversión especializados en deporte han convertido una industria que históricamente funcionaba con lógica de mecenazgo en una clase de activo con flujos de caja predecibles, valoraciones crecientes y correlación baja con otros mercados. La NFL, la NBA, la Premier League y la Fórmula 1 cotizan de hecho en ese mercado privado con múltiplos que duplican los de muchas empresas tecnológicas cotizadas. El informe advierte que ese modelo de valoración está incorporando crecimiento proyectado a 2050 sin descontar adecuadamente el riesgo climático. “Failing to integrate climate and health risks into financial planning could lead to overestimated returns and stranded investments”, concluye el análisis.
Las tres rutas que el WEF propone para la industria
Gestión de recursos, deporte en el corazón de las ciudades y capital de propósito
El informe no se limita al diagnóstico. Propone tres rutas concretas de acción para que la industria deportiva use su escala cultural y económica para reducir su propio riesgo. Como recogió SGI Europe:
“The WEF identifies three distinct pathways: championing resource stewardship, placing sport at the heart of cities, and catalysing purpose-driven capital flows. The sport economy should use its economic scale and cultural influence to drive positive cross-sectoral change — for instance, by making urban green spaces and waterways into high-performing assets that strengthen climate resilience.”
La segunda ruta es especialmente relevante para América Latina: integrar el deporte en el diseño urbano como activo de resiliencia climática y salud pública. Una ciudad que construye infraestructura deportiva de calidad —parques, carriles para ciclistas, instalaciones de acceso libre— no solo reduce la inactividad física. Reduce también su exposición al calor urbano, mejora la gestión del agua pluvial y aumenta el valor de los activos inmobiliarios circundantes. El informe cita que las ciudades generan el 80% del PIB mundial y señala que el deporte puede ser el catalizador que oriente ese capital hacia soluciones de sostenibilidad. En ese marco, la inversión de MrBeast en infraestructura escolar con cancha de fútbol en el Edomex, y el presupuesto de 26.000 millones de pesos de La Escuela es Nuestra para infraestructura con instalaciones deportivas, encajan en exactamente la lógica que el WEF propone.
El número que lo resume todo: 517.000 millones en juego para 2030
Oliver Wyman es conservador por naturaleza metodológica. Sus proyecciones no son escenarios catastrofistas: son modelizaciones basadas en datos de más de 130 fuentes, 5.000 horas de análisis y colaboración directa con las ligas, los inversores y los organismos internacionales que conocen mejor los números reales de la industria. Cuando Oliver Wyman pone 517.000 millones de dólares en riesgo para 2030, no está hablando de un escenario extremo. Está describiendo lo que ocurre si las tendencias actuales continúan sin intervención.
Las dos amenazas combinadas podrían resultar en una pérdida del 14% de los ingresos anuales —unos 517.000 millones de dólares— para 2030, y del 18% —o 1,6 billones— hacia mediados de siglo. La primera amenaza, el clima, es externa. La segunda, la inactividad física, es interna. Las dos comparten una característica: son predecibles, medibles y, en buena medida, prevenibles.
Milano Cortina 2026 demostró que el deporte en vivo sigue siendo el contenido más poderoso del planeta. El informe del WEF y Oliver Wyman recuerda, con la frialdad del análisis financiero, que ese poder tiene fecha de caducidad si la industria no actúa. Hay 4,9 años hasta 2030. Y 517.000 millones de razones para empezar esta semana.







