Política

Reforma electoral de Sheinbaum: Senado de 96, fin de los ‘pluris’, sueldos del INE a la baja y prohibición de bots — los 10 puntos que van al Congreso el 2 de marzo

reforma electoral Sheinbaum 2026 INE plurinominales Senado 96 recorte 25% gasto partidos México

Claudia Sheinbaum presentó la reforma electoral el martes 25 de febrero de 2026 en su conferencia matutina en Palacio Nacional, flanqueada por la secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez y Pablo Gómez, presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral. Foto: Presidencia de México/Germán Canseco.

La presidenta Claudia Sheinbaum presentó el martes 25 de febrero de 2026 su iniciativa de reforma electoral, que será enviada al Congreso el próximo lunes 2 de marzo. La propuesta —explicada por la secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez y el presidente de la Comisión Presidencial Pablo Gómez— tiene 10 puntos y 4 ejes principales y plantea los cambios electorales más profundos desde la creación del IFE en 1990. Los tres cambios centrales: el Senado se reduce de 128 a 96 integrantes y se eliminan los 32 senadores plurinominales nacionales; “todos a buscar el voto popular” fue la frase de la presidenta; el gasto electoral cae un 25% —de 61,000 a 45,000 millones de pesos—, impactando al INE, los OPLEs, los partidos políticos y los tribunales electorales, con un recorte de 12,000 trabajadores del INE y el fin de los bonos y sobresueldos de los consejeros electorales que hoy ganan hasta 234,519 pesos brutos, más que la propia presidenta; y la fiscalización en tiempo real de todas las operaciones financieras de partidos y candidatos, con prohibición de aportaciones en efectivo. Lo más polémico: la iniciativa llegó al Congreso con dos aliados del oficialismo en contra. El Imparcial confirmó que el PT y el PVEM amenazan con votar en contra del recorte a plurinominales; el PAN ya rechazó públicamente la propuesta. La presidenta respondió con la presión política más directa que tiene: “Quien quiera mantener el privilegio de las listas, la gente los va a señalar.”

📅 26 de febrero de 2026 | 📍 Ciudad de México | ✍️ Birmux News

Ciudad de México — Hay dos maneras de presentar una reforma electoral. La primera es el camino técnico: decenas de artículos constitucionales modificados, fórmulas de asignación proporcional y restructuraciones orgánicas. La segunda es la frase que la gente entiende. Sheinbaum eligió la segunda: “¿Quieres ser senador? Busca el voto popular.”

Detrás de esa frase hay 10 puntos que van a remodelar —si se aprueban— la arquitectura del sistema electoral mexicano que lleva décadas sin reforma de fondo. Y enfrente, hay un obstáculo que la propia presidenta no esperaba: sus aliados en el Congreso diciéndole que no.

#PuntoResumen
1Representación proporcionalSenado 128 → 96. Diputados: cambia mecanismo, no número. Fin de listas cerradas
2Reducción del gasto-25% al INE, OPLEs, partidos y tribunales. De 61,000 a 45,000 mdp
3Mayor fiscalizaciónINE con acceso en tiempo real a finanzas de partidos. Prohibición de efectivo
4Voto en el extranjero8 diputados elegidos directamente por mexicanos residentes fuera del país
5Radio y televisiónTiempos de campaña reducidos: de 48 a 35 minutos
6Inteligencia ArtificialRegulación del uso de IA en campañas. Prohibición de bots
7Cómputos distritalesElimina el PREP. Cómputos inician al cierre de votación, como en CDMX
8Democracia participativaVoto electrónico habilitado para consultas y ejercicios participativos
9No nepotismoProhibición de candidaturas a familiares directos de titulares del cargo. Desde 2030
10No reelecciónProhibición de reelección consecutiva e inmediata en todos los cargos. Desde 2030

Fuente: La Jornada, Expansión, El Financiero y El Imparcial con declaraciones de Rosa Icela Rodríguez, Pablo Gómez y Claudia Sheinbaum (25 febrero 2026).

El cambio más estructural: adiós a los senadores plurinominales

De 128 a 96: desaparecen las listas de partido en el Senado

El punto más polémico de la reforma no es el recorte presupuestal. Es el que afecta directamente a los legisladores. Como precisó La Jornada:

“La iniciativa plantea una restructuración en el Congreso al reducir de 128 a 96 los senadores, eliminando los 32 plurinominales. En cuanto a la Cámara de Diputados, se mantienen los 500 integrantes: 300 de mayoría relativa y 200 de representación proporcional bajo un nuevo esquema.”

En términos concretos, el Senado quedaría integrado por 64 senadores de mayoría relativa y 32 de primera minoría, todos elegidos directamente por la ciudadanía en las entidades federativas. Los 32 senadores plurinominales que hoy llegan al Congreso a través de listas nacionales de partido —sin ganar ninguna elección directa— desaparecen. El argumento de Sheinbaum es republicano en sentido clásico: el Senado fue concebido como representación de los estados, no de los partidos nacionales.

En la Cámara de Diputados no hay reducción de escaños, pero sí un cambio de fondo en cómo se asignan los 200 de representación proporcional. Como explicó El Financiero:

“De los 200 diputados plurinominales, 97 se asignarían a candidatos con mejores resultados que no ganaron su distrito; 95 serían electos por votación directa en circunscripción por partido político, eligiendo un hombre y una mujer; y 8 corresponderían a mexicanos residentes en el extranjero.”

La diferencia con el sistema actual es que nadie llega al Congreso gracias a su posición en una lista elaborada a puerta cerrada por los dirigentes del partido. Los 97 “mejores perdedores” al menos compitieron en un distrito. Los 95 de circunscripción serán elegidos directamente. El argumento de Sheinbaum lo resume en tres palabras: “Busca el voto.”

El número que explica el recorte: 61,000 millones en las elecciones de 2024

De 61,000 a 45,000 mdp: el sistema electoral más caro del mundo según Pablo Gómez

La justificación económica de la reforma tiene un dato central que Pablo Gómez repitió en cada oportunidad. Como documentó La Jornada:

“Para justificar la propuesta de reducir el costo de los comicios, el presidente de la Comisión Presidencial para la Reforma Electoral, Pablo Gómez, señaló que durante las elecciones de 2024 la organización de éstas ascendió a 61 mil millones de pesos: 36 mil millones correspondieron a los organismos y partidos a nivel nacional y 25 mil millones a los institutos locales del país.”

De prosperar la iniciativa, según Expansión, el gasto total caería a aproximadamente 45,000 millones de pesos. El recorte de 16,000 millones no es abstracto: se distribuye entre el INE, los OPLEs (organismos electorales estatales), el financiamiento a partidos políticos —a nivel nacional y local— y los tribunales electorales.

Una de las consecuencias más concretas será el recorte de aproximadamente 12,000 trabajadores del INE. El propio INE reconoció en declaraciones recogidas por El Imparcial que ya está preparado para cualquier cambio, pero advirtió sobre el costo en indemnizaciones que representará esa reducción de plantilla. Los 11 consejeros del INE se mantienen —Sheinbaum negó reducir su número— pero perderán bonos y sobresueldos. Hoy un consejero gana 234,519 pesos brutos (169,125 netos). Con la reforma, nadie en el sistema electoral podrá ganar más que la presidenta de la República.

La fiscalización en tiempo real: el punto que sí genera consenso

Acceso total a cuentas de partidos, prohibición de efectivo y tecnología para rastrear recursos

Si hay un punto de la reforma que genera menos resistencia —incluso entre la oposición— es el de la fiscalización. Como detalló La Jornada:

“El INE tendrá acceso de manera oportuna a operaciones de partidos y candidatos. Se prohíben las aportaciones en efectivo; los recursos se manejarán en el sistema financiero. Se promoverá el uso de tecnologías en fiscalización de recursos.”

Pablo Gómez fue más lejos: llamó a esta parte “la reforma más importante llevada a cabo en materia de fiscalización”. La lógica es que mientras el INE solo pueda auditar cuentas de forma periódica y con acceso limitado, el financiamiento ilegal de campañas —efectivo no reportado, recursos de procedencia opaca— seguirá siendo estructuralmente difícil de detectar. El acceso en tiempo real a la totalidad de las operaciones financieras cambia esa ecuación.

Los puntos digitales: fin del PREP, regulación de IA y prohibición de bots

La noche electoral cambiaría radicalmente: cómputos al cierre de casillas

Dos de los 10 puntos tienen un impacto directo en cómo los ciudadanos vivirán la noche electoral y en cómo se hará campaña. El primero, documentado por El Imparcial:

“La propuesta elimina los Programas de Resultados Electorales Preliminares (PREP). En su lugar, al concluir la votación iniciarían de inmediato los cómputos distritales, como ya ocurre en la Ciudad de México. Este punto podría generar debate, ya que el PREP actualmente funciona como herramienta informativa preliminar la noche de la elección.”

La eliminación del PREP es uno de los puntos más debatidos entre los especialistas electorales. El PREP, aunque no es oficial, da al ciudadano una lectura en tiempo real del resultado de la noche electoral. Sin él, la primera información oficial llegaría a través de los cómputos distritales, que son más lentos. El gobierno argumenta que el PREP genera confusión y no tiene valor legal. Los críticos responden que su ausencia crearía un vacío informativo que podría alimentar la desconfianza.

El punto 6 llega en un momento crucial: las elecciones de 2030 serán las primeras en todo el mundo con IA generativa plenamente madura. Como detalló El Mañana:

“La propuesta incluye la prohibición de bots y la regulación del uso de inteligencia artificial en campañas. Asimismo, se plantea el uso de tecnologías como el voto electrónico para los ejercicios de democracia participativa.”

El problema político: el PT y el PVEM dicen que no

Sheinbaum necesita mayoría calificada y sus propios aliados la cuestionan

Una reforma constitucional requiere dos tercios del Congreso. Morena tiene mayoría, pero no mayoría calificada sola. Necesita a sus aliados. Y ahí está la grieta. Como confirmó El Imparcial:

“La presidenta envía la reforma pese a las resistencias del Partido Verde y el Partido del Trabajo. El PT y el PVEM amenazan con votar en contra por el recorte a pluris y al presupuesto, lo que retrasaría su envío al Congreso. ‘La vamos a mandar; es un compromiso de la presidenta con el pueblo. Quien la quiera apoyar, bien, quien quiera mantener el privilegio de las listas, la gente los va a señalar’, declaró la mandataria.”

La lógica de la resistencia del PT y el PVEM es transparente: son partidos pequeños cuya representación en el Congreso depende en buena medida de los escaños plurinominales. Sin listas de partido, sin plurinominales en el Senado y con el recorte al financiamiento, ambos partidos verían reducida drásticamente su presencia legislativa. No es oposición ideológica: es defensa de la supervivencia política.

La oposición formal llegó antes. El senador del PAN Ricardo Anaya rechazó públicamente la reforma argumentando que reduce la representación proporcional y concentra poder. La crítica conservadora es la misma de siempre ante cualquier reducción del financiamiento de partidos: se debilitan los contrapesos. La crítica de los analistas independientes es diferente: sin plurinominales, los partidos pequeños desaparecen y el bipartidismo se consolida.

Los puntos 9 y 10: nepotismo y reelección prohibidos desde 2030

No más dinásticas políticas —al menos en papel— a partir de la próxima elección

Los dos últimos puntos de la reforma tienen algo en común: ambos entran en vigor a partir de 2030. Como recogió Expansión:

“La prohibición al nepotismo se aplicará a partir de 2030, por lo que en las próximas elecciones, los aspirantes familiares de personajes que ya ocupan un cargo público podrán buscar una candidatura. Desde marzo de 2025, el Congreso ya había establecido que senadores y diputados no podrán reelegirse a partir de 2030.”

La prohibición de nepotismo abarca cónyuge, concubino, parientes en línea recta sin límite de grado y en línea colateral hasta el cuarto grado. En la práctica: si eres presidente municipal, tu esposa, tus hijos, tus hermanos y tus primos no pueden ser candidatos al mismo cargo. El impacto en las estructuras de poder local —donde las dynastías políticas son la norma, no la excepción— podría ser significativo. El impacto real dependerá de la fiscalización: en México, la figura del “prestanombres” tiene larga trayectoria.

Lo que sigue: el Congreso, la mayoría calificada y el reloj de las elecciones de 2030

La iniciativa llega al Congreso el 2 de marzo. A partir de ese momento, el texto puede ser modificado, aprobado o rechazado. Si se aprueba como reforma constitucional —lo que exige dos tercios— los cambios entrarán en vigor para las elecciones intermedias de 2027 y las presidenciales de 2030. Si solo se aprueba como reforma legal —mayoría simple— los cambios serán menos profundos y sin rango constitucional.

El escenario más probable, según los analistas consultados por los medios que cubrieron la presentación, es una negociación en el Congreso donde Morena conceda algo al PT y al PVEM —quizás una fórmula diferente para los proporcionales que preserve más escaños para partidos pequeños— a cambio de los votos que necesita para la mayoría calificada. La oposición del PAN hace prácticamente imposible lograr los dos tercios sin los aliados del oficialismo.

Sheinbaum lo sabe. Y eligió la presión pública como herramienta: quien vote en contra de eliminar los privilegios plurinominales quedará expuesto ante los ciudadanos que llevan años escuchando que los “pluris” son el símbolo del dinero fácil en la política mexicana. Es la misma estrategia que funcionó con otras reformas del gobierno de la 4T. Si funciona de nuevo, México tendrá, por primera vez desde 1990, un sistema electoral donde para llegar al Congreso solo hay un camino: ganar votos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *